jueves, 14 de septiembre de 2017

El socialismo y el cristianismo


Robert Owen, socialista reformista británico, no estaba de acuerdo con Marx en la idea de la lucha de clases, y defendía la fraternidad. Era también empresario, claro. Pero parecía majete, pese a eso: divulgó una máxima que tomó prestada del cristianismo: “Ocho horas de trabajo, ocho de cultura, ocho de descanso”, que sustituía el rezo de la Regla de san Benito por el recreo intelectual. No en vano, la idea de fraternidad, una de las tres del lema de la Revolución francesa, provenía directamente de los Evangelios. No así las de libertad e igualdad, claro.

El bueno de Owen pasó de una juventud contraria a la familia, la religión y la herencia a una madurez espiritista. Demasiados contactos con los conceptos cristianos. Fue uno de los pioneros de la idea de las cooperativas: empresas privadas gestionadas por sus trabajadores. Como es sabido, funcionan en el sistema capitalista, y si bien son conceptualmente mucho mejores que las tradicionales, colaboran en su injusto sostenimiento.

Owen, del que no dudamos de su buena voluntad, es un ejemplo claro de colaboracionista. El poder financiero necesita de estos personajes bienintencionados para engrasar su maquinaria asesina. Lo mismo sucede con los cristianos de base: confían en la bondad del ser humano y acaban alimentando a la gran estafa de la religión organizada.


Por eso, amigos, yo ya hace años que modifiqué la letanía francesa: “Libertad, igualdad, tranquilidad”. Ya sé que lo de la tranquilidad no casa muy bien con lo de la lucha de clases, no. Pero qué se le va a hacer.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

De la incoherencia y los vendidos


De entrada, admito sin ninguna duda que soy un incoherente. Normal, pues soy un humano. No creo que nadie se libre de esta condición. Ni siquiera alguno al que se le atribuye “la coherencia hasta lo inverosímil”. Tengo mis convicciones, como casi todos: soy anticlerical, antimilitarista, creo que la justicia social es un concepto superior a la literatura o a la fama, adoro el sexo, la cerveza, el tabaco y el rocanrol; no me fío de los mensajes mayoritarios y reniego de muchos de los mitos locales, como las estatuillas religiosas o los equipos deportivos.

Pero prefiero el arte a la lucha, me encanta el castellano, el cine, el mar, los espectáculos de la naturaleza. Me emociono con los buenos panfletos, lloro con los melodramas, y no me indigno con los cavernícolas que gobiernan aliados con los dueños del dinero, porque sé que sólo pueden derrotarlos efímeramente quienes se indignan con razón. Me atraviesa el humor absurdo hasta el tuétano, en una simbiosis que me acompaña desde que me sumergí para siempre en los tebeos infantiles. La realidad me estomaga, y me gusta engañarme viviendo mi ficción.

Pero a lo que iba. Los personajes más inteligentes de la cultura, seres que, como yo, se emocionan con cosas similares, aman de modo parecido, e incluso comparten aficiones conmigo como el audiovisual, el texto escrito o el humor transgresor: El padrino, El Quijote, los Monty Phyton; esos personajes a los que me refiero abrazan, casi sin excepción, una concepción de la política descafeinada, socialdemócrata, triste, desarraigada con el ser humano. Viven cómodos en un Estado monárquico, no les molestan las fuerzas armadas, imparten sus clases en centros católicos, justifican las atrocidades de los políticos derechistas con la excusa de que han sido elegidos, pero sobre todo, dejan que sus cerebros se vayan vaciando de sustancia revolucionaria a medida que alcanzan reconocimiento social, a veces incluso merecido.

Mientras nos gobiernan fuerzas evidentemente negativas, y parece que en eso no hay vuelta de hoja, las élites culturales nos adoctrinan en el adocenamiento. “Qué bonito era ser adolescente en un barrio feo. Qué bien que escapé de allí y ahora defiendo la enseñanza laica, el derecho a una muerte digna, los derechos de los homosexuales, la agricultura ecológica, la defensa del medio ambiente, la diversidad étnica y los derechos humanos y animales. Pero sin exagerar. No vaya a ser que la policía, en su democrático desempeño, me detenga; o que ese importante medio de comunicación no me llame para publicitar mi obra; o que acabe aislado con los resentidos, esas personas que lo ven todo negro cuando hay tantas cosas bellas, muchas online, que disfrutar en esta vida”.

Vendidos. Sois unos vendidos. A sabiendas de que la inmundicia denunciable es siempre abundante, os encerráis en vuestras torres de marfil, aliados con el enemigo, y no sólo calláis, sino que desfiláis con los peores payasos diabólicos. Necesitáis dinero para vivir y si salís de vuestras corazas rosadas pueden cortaros el flujo de billetes. Os comprendo, pero no puedo soportaros casi nunca.


Ya no necesitamos rebelarnos contra la dictadura como nuestros padres, decís. Ya no tenemos ese odio a la religión, a la milicia (¿y a la guerra?). Creéis que se puede menospreciar al poder porque formáis parte de él. Academicismo, respeto, moderación, buen comportamiento, coworking: mamoneo, izquierdismo guay, perfume de violetas, rebeldía cero, asco, náusea, putrefacción.

martes, 5 de septiembre de 2017

Armas letales autónomas


No sé si lo sabéis, pero esto es el futuro: máquinas de inteligencia artificial superior a la humana tomando decisiones que no nos conciernen. Hoy mismo mi hija me ha dicho que le gustaría poder resucitar dentro de 300 años para ver cómo era el mundo entonces; que no es justo que sepamos cómo era todo hace 300 años y no podamos conocer cómo será.

He aquí la posible solución al enigma. Y no estoy hablando de chorradas de internet. Existe en la Universidad de Cambridge un centro de investigación llamado Centro para el Estudio del Riesgo Existencial, que se preocupa del asunto, la inteligencia artificial aplicada a las armas. Robots autónomos, que toman sus propias decisiones, serán quienes se ocupen de matar. Un miembro de la dirección científica del Instituto de Cuestiones Fundamentales (sí, también existe), Max Tegmark, firmó en 2015, con Martin Rees, Stephen Hawking, Jaan Tallinn, Noam Chomsky, Elon Musk y más de mil investigadores, una Petición de Futuro de la Vida para que se prohíban las armas de inteligencia artificial. Nadie les hizo ni caso.

La petición dice: “La tecnología de inteligencia artificial (IA) ha alcanzado un punto en que el despliegue de armamento autónomo será factible en unos cuantos años, si no legalmente al menos de manera práctica. Ya no se trata de décadas sino de años y hay mucho en juego: el armamento autónomo ha sido descrito como la tercera revolución en la historia de los conflictos armados, después de la pólvora y las armas nucleares. La pregunta principal de la humanidad en la actualidad es si quiere comenzar una carrera armamentista de IA o si preferimos prevenirla desde su inicio”.


La respuesta está clara. Estamos asistiendo a una nueva carrera armamentística que llevará en poco tiempo a la desaparición de los humanos. O no, claro. Pero los más listos de la clase están intentando prevenirnos, y los fabricantes de armas y sus amigos los gobernantes de los Estados no creo que ahora mismo estén preocupándose por eso.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Twin Peaks para neófitos


Bueno, ya se ha acabado la tercera temporada de Twin Peaks, la mejor serie de televisión de la historia. Para quienes no tengan mucha idea de qué va la cosa, les explico en un plisplás el argumento condensado de las tres entregas (1990, 1991 y 2017) y la película Fuego, camina conmigo (1992, precuela).

Esto es un pueblo pequeño del estado de Washington que se llama Twin Peaks (Cumbres gemelas) donde vive una serie de gente peculiar y en el que muere una joven, Laura Palmer, en 1989. Un agente del FBI, Dale Cooper, llega al lugar para investigar y lo vemos interactuar con los pobladores. En una grabadora va dejando mensajes sobre sus pesquisas, dirigidos a Diane, otra agente del FBI a quien ama. Resulta que hay un universo paralelo con espíritus buenos y malos, que actúa en el mundo de los sueños. Uno de los malos, Bob, posee al padre de Laura, que la mata. Luego también posee a Cooper. Pero en 2016, los espíritus buenos hacen que exista otro Cooper bueno, que de momento no recuerda nada. Cuando se recupera, asiste a la muerte de su doble malo, viaja en el tiempo y salva a Laura.


Pero nada de eso tiene sentido, o casi, para explicar la excelencia de la serie. En una obra cinematográfica de autor, el argumento es lo de menos. Se trata de cómo está hecha. Del fondo, la forma, los detalles. Y aquí hay que aclarar que David Lynch, el autor, es un genio indiscutible. Maneja el humor, el terror, la videocreación y el sonido como nadie. Eso sí, absténganse impacientes (el ritmo decrece a menudo), buscadores de simple entretenimiento (nunca se entiende todo) o, en suma, vagos audiovisuales. Para el resto, el esfuerzo se ve recompensado con creces.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Algo de cine yugoslavo


Después de ver los once largometrajes del gran Emir Kusturica hasta 2017 (Revisitando a Kusturica), me apetecía darle un breve repaso al cine yugoslavo.

Línea no regular (Slobodan Sijan, Yugoslavia, 1980)*****
Comedia ya clásica imprescindible. Narra el recorrido de un viejo autocar que lleva a Belgrado, en 1941. Contiene todos los ingredientes que caracterizarán el cine de Kusturica: música étnica, gitanos, humor rocambolesco, personajes extravagantes, crítica política, un entierro, una novia, animales sueltos, militares y guerra… Hasta aparece Slavko Stimac, protagonista de ¿Te acuerdas de Dolly Bell? (1981) y La vida es un milagro (2004) y presente en Underground (1995). Para más concomitancias, el guion está escrito por
Dusan Kovacevic, que firmó también el de Underground. (La imagen es el cartel de este filme).

Antes de la lluvia (Milcho Manchevski, Macedonia, 1994)***
El tiempo ha deslucido este drama en tres actos sobre los conflictos entre musulmanes y cristianos en Yugoslavia. Una joven albanesa musulmana se refugia en un monasterio cristiano y un fotógrafo macedonio vuelve a su tierra desde Londres. Interesante.

El polvorín (Goran Paskaljevic,  Serbia, 1998)***
Dura mirada sobre la situación asfixiante en Belgrado durante la crisis provocada por el embargo occidental. Historias cruzadas en una noche de personajes extremos, con varios actores presentes también en la filmografía de Kusturica. Pasable.


En tierra de nadie (Danis Tanovic, Bosnia, 2001)****
Irónica denuncia desde el punto de vista bosnio de la guerra serbo-bosnia en 1993. Un soldado bosnio y uno serbio acaban en la misma trinchera. Muy entretenida, desesperanzada y bien hecha. 

El peso de las cadenas (documental, Boris Malagurski, Serbia, 2010 y 2014)****
Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=XfcXyCP3wbs
Parte 2:
https://www.youtube.com/watch?v=CtCvJ6MnnZ8
Es la versión serbia de los hechos de la historia reciente de Yugoslavia; es decir, la contraria de la que nos contaron a los occidentales. Cuenta más o menos esto:

En 1941 Hitler bombardea Belgrado, ocupa el Reino de Yugoslavia y asesina a cientos de miles de serbios y judíos. Entre 1941 y 1945 Croacia y Bosnia son un estado fascista católico Ustacha. Los chetniks monárquicos serbios se oponen a Hitler, pero no tienen apoyos internacionales, cosa que sí sucede con los partisanos comunistas de Tito, que proclama la nueva República de Yugoslavia en 1943, liberada en 1945. Estaba formada por las repúblicas de Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia, incluyendo ésta las provincias autónomas de Vojvodina y Kosovo. En 1961 se une al Movimiento de Países No Alineados. Tito muere en 1980. Estados Unidos presiona para que Yugoslavia deje de ser comunista. En 1989 y 1990, se provoca el colapso de la economía yugoslava, obligando mediante los organismos internacionales a que abandonen las políticas sociales, privaticen, bajen los salarios, y produzcan en suma la bancarrota del estado. Así, unos pocos fondos extranjeros se apropian de toda la economía del país. El nivel de vida cae, sube el desempleo y se incrementa la tensión entre las repúblicas mediante el empobrecimiento provocado de la población. Cuando no se tiene nada, uno se aferra a ideas nacionales y religiosas. Estados Unidos niega ayuda económica si no se desgajan las repúblicas. Promueve elecciones separadas y apoya a los partidos democráticos (de derechas). En 1991 la situación económica es ya infernal. En Bosnia, Croacia y Eslovenia se expulsa a los serbios. En Bosnia se hace con el poder Alija Izetbegovic, ex nazi. En Serbia, Milosevic, que reivindica una Yugoslavia unida. En Croacia, el cristiano Franjo Tudjman se arma para la guerra. Bosnia es una mini Yugoslavia, con musulmanes, serbios y croatas. Sarajevo, la capital, se llenó de protestas pidiendo paz. Fueron reprimidos a tiros. Eslovenia y Croacia se independizaron en 1991. Bosnia y Macedonia en 1992. Todos apoyados por Alemania y reconocidos por Occidente. Franjo Tudjman discrimina a los serbios de Croacia con la ayuda armada de Alemania. Vukovar (en la Croacia serbia) fue arrasada por los serbios. Mostar, otra batalla destructiva en Herzegovina. Matanzas de civiles serbios en 1991. Ejemplo, Gospic. 1992, guerra de Bosnia, impulsada por EE.UU. Los serbios quieren el control de la zona serbia. Croatas y musulmanes quieren todo el país. Estos últimos, con la ayuda de EE.UU., que además aportó muyaidines afganos. Los serbios tenían al ejército yugoslavo, que fue atacado por Occidente, primero mediante sanciones a lo que quedaba de Yugoslavia: Serbia y Montenegro. En 1993 se generalizó la hambruna y el paro subió al 60 por ciento. Los salarios cayeron de 500 a 15 dólares. En 1993, EE.UU. idea el ataque croata a Krajina, causando la muerte de un cuarto de millón de serbios. Franjo Tudjman estaba contento. USA fue luego a por los serbios de Bosnia, presentando su guerra civil como un ataque de Serbia. Srebrenica se declaró zona segura de la ONU pero era base militar de ataques a serbios. Éstos contraatacaron y mataron a los musulmanes en un número similar. Esto fue usado por la OTAN para intervenir. Mientras, Milosevic y Tudjman, supuestos enemigos, se enriquecían enviando sus fondos a bancos comunes. Todas las personas de izquierdas de Occidente fuimos engañadas, creyendo que los malos eran los serbios. Estados Unidos permaneció en Bosnia tras la paz, gobernando sus partes divididas. Eso quisieron hacer en Kosovo para acabar de desintegrar Yugoslavia, pero no lo lograron en principio. En 1999, Javier Solana (PSOE), violando la carta de la ONU, bombardeó Yugoslavia al mando de la OTAN con uranio enriquecido (radiactivo) durante 72 días. La excusa fue que Milosevic estaba matando a los albaneses en la guerra de Kosovo, pero el ataque estaba diseñado mucho antes. Los albaneses de Kosovo estaban apoyados directamente por USA, que entrenaba y armaba a su grupo guerrillero ELK, albano-kosovar musulmán mafioso traficante de órganos, drogas y armas. Milosevic firmó la paz con la OTAN, ante la amenaza de ésta de masacrar Serbia. Se impuso en Kosovo el marco alemán y se privatizó toda la economía. En 2000 se apropiaron de la mina serbia de Trepca por contaminar. Milosevic perdió las elecciones en 2000 tras el apoyo económico de USA a la oposición. En 1993 se fundó el Tribunal de La Haya, que sólo consiguió condenar a la parte serbia, puesto que los casos abiertos contra los amigos de EE.UU. eran anulados. En 2003, el nombre de Yugoslavia desapareció, pasándose a llamar Serbia y Montenegro. En 2006, Montenegro se independizó. En 2008, con el apoyo USA, Kosovo se independizó, pero no fue reconocido por la comunidad internacional, siendo de facto una colonia estadounidense. La otra región serbia, al norte, Vojvodina, también está en el punto de mira de Occidente. Eslovenia ingresó en la UE en 2004. Las actuales repúblicas de la antigua Yugoslavia son colonias estadounidenses. La clase política de la ex Yugoslavia está corrompida en su totalidad, enriqueciéndose mientras el pueblo se empobrece. La segunda parte hace un repaso al intervencionismo mundial de EE.UU. y la implantación obligatoria de la economía neoliberal y cuenta los casos de Venezuela e Islandia. Respecto al caso de Bosnia, podemos recordar este artículo de José María Ballestín, que habla del conflicto y su repercusión en la ciudad de Zaragoza, España en 1995.

lunes, 28 de agosto de 2017

El Arca Santa de Oviedo


En la catedral de San Salvador de Oviedo se guarda una caja “de madera incorruptible” recubierta de plata, llamada Arca Santa, cuyos orígenes legendarios la sitúan en Jerusalén y “fabricada por ángeles”. Fue depositada en el siglo IX (tras un periplo por África, Cartagena, Sevilla y Toledo) en la Cámara Santa, capilla prerrománica que fue volada en la Revolución de Asturias de 1934 y luego reconstruida y reinaugurada en 1942; el Arca se restauró en Madrid. La capilla sufrió un robo en 1977; su contenido fue recuperado en 1981 y vuelto a exhibir en 1984. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1988 y fue restaurada de nuevo en 2017. Todos los años, entre el 14 y el 21 de septiembre, quienes visitan el lugar reciben indulgencias plenarias (eliminación de todos los castigos por haber pecado).

Su interés reside en que ejerce de relicario: guarda en su interior reliquias fenomenales, 85 objetos imaginarios relacionados con los mitos cristianos, que ya fueron inventariados en 1075 (en presencia del Cid Campeador) y vueltos a listar en 1572 y en 2004. Cuando se abre, los testigos quedan ciegos, como ya pasó en el año 1035.

La leyenda del Arca Santa fue un proyecto de propaganda para reactivar el turismo medieval de Oviedo, impulsado por un sagaz obispo que se llamaba Pelayo en el siglo XII, ante el auge de Santiago de Compostela.

Esto es lo que dicen que contiene:
- Santo sudario. La reliquia más importante. Un pañuelo ensangrentado (datado en el siglo VII) que habría cubierto la cabeza de Cristo tras su muerte. Sería un complemento de la famosa Sábana Santa de Turín (igualmente medieval). Actualmente se exhibe en un relicario aparte del Arca, también en la Cámara Santa de la catedral.
- Fragmento del vestido de Jesucristo, que fue dividido cuando le condenaron a muerte por soliviantar a los judíos contra las autoridades romanas.
- Una de las ramas de olivo que llevaba Jesús en la mano cuando entró en Jerusalén a lomos de una burra, el Domingo de Ramos.
- Madera de la cruz donde fue ejecutado Jesucristo el Viernes Santo en las afueras de Jerusalén.
- Ocho espinas de la corona que pusieron a Jesús para burlarse de él como rey de los judíos.
- Un trozo de la caña que pusieron a Cristo en la mano, como cetro, durante la burla.
- Una redoma con sangre de Jesucristo, procedente de un crucifijo milagroso.
- Pan de la Última Cena, celebrada el Jueves Santo, víspera de la Crucifixión.
- Uno de los treinta denarios que recibió Judas Iscariote por entregar a Jesús.
- Sandalia del pie derecho de san Pedro apóstol y fragmento de la cadena de su prisión (encarcelado por Herodes Agripa I).
- Escarcela (bolsa para llevar el dinero) de san Pedro.
- Escarcela de san Andrés, apóstol y hermano mayor de san Pedro.
- Fragmento de la piedra con que estuvo cerrado el sepulcro de Jesucristo durante el tiempo que permaneció muerto antes de resucitar.
- Trozo de pescado asado y trozo de panal de miel que Jesús comió con sus discípulos tras aparecer resucitado.
- Tierra que fue pisada por Jesucristo antes de subir al cielo (Ascensión), cuarenta días después de resucitar.
- Tierra que fue pisada por Jesucristo cuando resucitó a Lázaro.
- Tierra del sepulcro de Lázaro.
- Fragmentos de los huesos de los Santos Inocentes, niños muertos por orden de Herodes para librarse de Jesús.
- Fragmentos de los huesos de los tres niños Ananias, Azarías y Misael, que se salvaron del horno donde los mandó meter Nabucodonosor II.
- Jirón de los pañales del niño Jesús cuando estaba en el pesebre de Belén.
- Fragmento del vestido de la Virgen María.
- Leche de los pechos de la Virgen María.
- Cabellos de la Virgen María. No sabemos si cortados antes de que ésta muriese (Dormición) el 15 de agosto del año 56 a los 70 años y fuera abducida (Asunción), o recogidos en el suelo de alguna peluquería de Nazaret o de Jerusalén, si las había.
- Fragmento de la vara con que Moisés separó las aguas del Mar Rojo cuando los egipcios perseguían a los israelitas.
- Un trozo de la piedra donde se sentó Moisés cuando ayunó en el monte Sinaí y Yavé le dio las tablas con los Mandamientos.
- Maná que llovió para alimentar a los israelitas durante su travesía desértica entra Egipto e Israel.
- Fragmento de la capa del profeta Elías.
- Fragmentos de la frente, cabellos y un hueso de san Juan Bautista.
- Cabellos con que santa María Magdalena secó los pies de Cristo.
- Crucifijo realizado por san Nicodemo. Uno de los tres que talló este amigo de Jesús, del natural. Los otros se encuentran en un templo de Venecia y en la catedral de San Martín de Lucca, aunque hay otro en Burgos.
- Trozo de la piel de san Bartolomé, apóstol, que fue desollado.
- Casulla que la Virgen María entregó a san Ildefonso, obispo de Toledo.
- Una de las cuchillas de la rueda en que fue martirizada santa Catalina de Alejandría.
- Trozo de la vestidura de san Tirso, mártir.
- Hueso de la mano de san Esteban, protomártir.
- Cuatro huesos de la cabeza de santa Librada o Wilgefortis, mujer barbuda crucificada.
- Dos huesos de san Benito Abad, fundador de los monasterios europeos.
- Un hueso grande de la espaldilla (omoplato) de san Pedro Regalado, patrón de Valladolid y de los toreros.
- Hueso de san Grato de Aosta.
- Hueso de san Luciano de Antioquía.
- Reliquias de san Lorenzo, san Esteban, san Cosme, san Damián, Esteban papa y mártir, Martino obispo, Facundo, Primitivo, Justo, Pastor, Adriano, Natalia, Mamés, Verísimo, Máximo, Védulo, PantaIeón, Cipriano, Cristóbal, Cucufato, Suplicio, Águeda, Emeterio, Celedonio, Fructuoso, Eugerio, Eulogio, Víctor, Justa, Rufina, Servanda, Germanio, Sergio, Bachio, Juliano, Félix, Pedro Exorcista, Eugenio, Vicente Diácono, santa Ana, Félix, Fausto, Beatriz, Petronila, Eulalia de Mérida, Eulalia de Barcelona, Emilia, Jeremías, Pomposa, Colegio y Esportalio.

- Otras reliquias variadas de los doce apóstoles y de profetas, mártires, confesores y vírgenes, algunas de las cuales están en la Cámara Santa, pero fuera del Arca, suponemos que porque dentro ya no caben más.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Revisitando a Kusturica


Revisitando a Kusturica
Por Antonio Tausiet
www.tausiet.com

El cine de Emir Kusturica (Sarajevo, 1954) se puso de moda en los años 90, junto con el éxito de las bandas sonoras que le firmaba Goran Bregovic. Una mezcla muy balcánica de pasiones extremas y humor que nos hizo interesarnos por Yugoslavia, precisamente cuando acababa de dejar de existir. Con el cambio de siglo y tras el bombardeo ordenado por Javier Solana en 1999, la crítica fue abandonando al director paulatinamente, a medida que su cine se hacía más libre, desenfadado, gamberro y divertido. Fue cuando yo empecé a amarlo de verdad, hasta el punto de que hoy ya puede hacer la película que le dé la gana, buena o mala, que disfrutaré con sus idas de olla tan tiernas y salvajes a la vez.

En 2017, Emir Kusturica sobrevive abandonado por muchos, a los que ha ido dejando en el camino. En el campo musical, tras distanciarse de Bregovic hace ya muchos años, ahora lidera la antigua banda fundada por el humorista Nele Karajic, “No Smoking Orchestra”. La crítica musical argentina, que se rindió a sus pies, hoy le considera un estafador. Es probable que él mismo se haya buscado todo esto. El protagonista y guionista de su última película ya es él, y su hijo su compositor de cámara. Pero Emir Kusturica es un genio vivo del cine. Su legión de detractores ya no ve que hasta en la comedia más enloquecida continúa ofreciendo sus piedras preciosas de crítica al occidente capitalista y de canto a la vida más allá de convencionalismos encorsetadores.

No puedo evitar comentar una de las aficiones de Kusturica: construir pueblos (o más bien, enclaves turísticos). En 2004 levantó el primero, en Serbia, para el rodaje de La vida es un milagro. Se llama Drvengrad (“la ciudad de madera”), aunque también es conocido por Kustendorf (“el pueblo de Kusta”, apodo del director). De hecho ése es también el nombre del festival de cine anual que se celebra allí desde 2008. En 2014 inauguró, en la zona serbia de Bosnia, Andricgrad (“la ciudad de Andric”) en honor al novelista yugoslavo Ivo Andric, premio Nobel en 1961. Su nombre provisional fue Kamengrad (“la ciudad de piedra”) y fue ideada en principio como localización para la adaptación al cine de la novela de Andric Un puente sobre el Drina, no realizada. Y entre 2013 y 2015 se pretendió construir Kraljevgrad (“la ciudad del rey”), un poblado medieval que contaba con el apoyo del realizador y del que no se ha vuelto a saber nada.

Otra reflexión: el caso del cine del Kusturica es la demostración más evidente de lo que se pierde con el doblaje. Sus películas en versión original ganan una barbaridad. No se puede doblar esa sinfonía poética de palabras y música. El cine cómico de Kusta deja de ser cómico doblado.

Acabo de volver a ver las once películas de Kusturica. Ésta es mi opinión:

¿Te acuerdas de Dolly Bell? (1981)***
Metáfora del fin de la era de Tito en Yugoslavia. Un adolescente se inicia en el amor con una prostituta. Su padre enferma. Interesante pero algo pesada.

Papá está en viaje de negocios (1985)*****
Obra maestra incontestable. La Yugoslavia comunista de los años 50 a través de los ojos de un niño cuyo padre es deportado. Con el gran actor Miki Manojlovic, que repetirá en 1995, y ya como secundario en 1998, 2007 y 2016.

El tiempo de los gitanos (1988)***
Primera de tres colaboraciones con el músico Goran Bregovic. La peripecia vital de un joven gitano. Con momentos magníficos, pero demasiado recargada y algo plasta.

El sueño de Arizona (1993)**
Realizada con actores estadounidenses consagrados (Johnny Depp, Jerry Lewis…), oscila entre la extravagancia sin estallar, la poesía sin emocionar y el peor pecado: el humor sin hacer gracia.

Underground (1995)****
Imponente esperpento sobre la historia de Yugoslavia desde la II Guerra Mundial hasta nuestros días. El título se refiere a un sótano, metáfora de la era de Tito. Muy buena.

Gato negro, gato blanco (1998)***
Desenfadado vodevil coral que enlaza desvaríos en torno a una boda gitana amañada, con final feliz. Animales sueltos, disparos al aire y pareja de adolescentes enamorados. Entretenida.

Super 8 Stories (2001)**
Documental sobre el grupo de rock-cabaret “No Smoking Orchestra”, en el que Emir Kusturica toca la guitarra eléctrica y su hijo la batería. De escaso interés; algo plomizo incluso.

La vida es un milagro (2004)****
Protagonizada por Slavko Stimac, ya
presente en los filmes de 1981 y 1995. La guerra de los Balcanes llega en tren a un pueblo serbobosnio y los críticos se cansan de Kusturica. Pero es fenomenal.

Prométeme (2007)***
Divertida charlotada serbia entre el mundo rural, con inventos de TBO incluidos, y el urbano, con corrupción inmobiliaria y prostitución. El protagonista es un niño que se casa con la más guapa. Sin complejos. Muy disfrutable, cero aburrimiento.

Maradona by Kusturica (2008)****
Documental sobre el famoso futbolista argentino. Inmensamente ameno y conmovedor, además de bastante descuidado técnicamente. Pero nos da lo mismo, es oro puro.

En la Vía Láctea (2016)**
Monica Bellucci en la guerra de los Balcanes en 1995. Empieza con garra, con las constantes de siempre y estéticamente perfecta, pero resulta alargada sin mesura, cada vez más lenta y sin interés.


De acuerdo, En la vía láctea es bastante mala. Pero también lo fue El sueño de Arizona, por ejemplo. Nadie es perfecto. Y mucho menos un artista loco, por supuesto.

viernes, 7 de abril de 2017

Muertos privados


Nada menos que siete de cada diez personas tienen un seguro que les cubre los gastos de su propio entierro: una auténtica agonía. La excusa esgrimida por los firmantes suele ser que así evitan a sus allegados el gran gasto que supone morirse uno. Nadie protesta por esas cantidades exorbitadas, porque parece de mal gusto reivindicar derechos asociados con los muertos. Así, la raíz del problema permanece firme, como la de los cipreses funerarios.

Por otro lado, desde hace unos años, proliferan los tanatorios privados. O sea, esas habitaciones espantosas que constan de un escaparate para que todos puedan ver muerto al muerto. Cada vez más, gestionadas por los menos indicados para una labor así: de nuevo los mercachifles del último estertor. Se está dando la circunstancia, cada vez más frecuente, de ver reunidos en torno a un muerto de izquierdas, defensor de lo público, a sus camaradas ateos y republicanos, en uno de esos nuevos supermercados del capitalismo fúnebre.

La filosofía de las empresas que cobran cuotas de por vida asegurando la muerte (seguros de vida, los llaman, con todo su recochineo) ha calado con sus cantos de sirena en la mayoría. O sea, los pobres. O sea, las víctimas en vida. Y ojo no se suicide usted durante el año siguiente a firmar la gran estafa: se queda sin cobertura, debido al llamado período de carencia.

Sumando todas las cuotas, que suelen comenzar a pagarse de modo obligado y denunciable cuando se pide la hipoteca (otra condena generalizada), se podrían hacer entierros invitando a la fiesta a toda la población de cada comarca. Claro que los que se van de farra son los propietarios de las aseguradoras. Para más inri, de un tiempo a esta parte, los agentes de seguros mienten a sus clientes afirmando que los tanatorios públicos no reúnen las condiciones, y además obligan ilegalmente a firmar las últimas estancias en esos despreciables lugares privados.

La muerte era un ritual comunitario, o lo que es lo mismo, un servicio público. Ahora es un entramado mafioso de empresas sanitarias vampirizantes, en connivencia directa o indirecta con el resto de servicios privados: muchos de estos depósitos provisionales de cadáveres carecen de transporte público, al estar ubicados en suelos baratos del extrarradio.

El desmantelamiento del Estado entendido como comunidad social de individuos ha llegado ya a los muertos, después de acabar con los vivos. Ahora es un holding en la salud y en la enfermedad, antes y después de la expiración: si se puede sacar dinero de un cuerpo inerte enchufado a la televisión, también es posible hacerlo cuando ha dejado de fumar definitivamente.


La declaración de últimas voluntades incluye los deseos de una persona acerca de los cuidados que quiere recibir si se ve impedida, además de qué quiere que se haga con su cadáver. Los modelos estándar de documento de voluntades anticipadas no contemplan la decisión acerca del tratamiento de los cuerpos en velatorios con ánimo de lucro. Esperemos que las personas concienciadas comiencen a incluir esa cláusula. Pero esperemos sentados, porque es de temer que el cadáver de nuestros enemigos tarde mucho tiempo en desfilar ante nuestros ojos. 

martes, 28 de marzo de 2017

El fin de la concertada


La actual y mojigata Constitución española, en su artículo 27, dice que “la enseñanza básica es obligatoria y gratuita”. Cuando el Estado no se vio capaz, pobrecito, de garantizar este precepto con su propia infraestructura, ideó el envenenado concepto de la enseñanza concertada. Se trataba de subvencionar a centros privados con dinero público, para que todos los niños de España tuviesen aulas donde recibir la enseñanza obligatoria.

Los centros privados, en su mayoría de congregaciones católicas, se prestaron generosamente a ello. Esta situación provisional degeneró en costumbre, propiciando que el dinero público fuese destinado a incrementar la brecha social. Los colegios públicos se fueron especializando en acoger a los menores más desfavorecidos, mientras que los privados hacían caja doble, cobrando del Estado y de las familias pudientes, mediante tasas añadidas.

La situación actual, con plazas sobrantes en los colegios públicos, reclama una revisión del modelo. La primera medida, sin duda, debería ser la extinción de las subvenciones a los centros privados. La comentada costumbre aparece hoy a los ojos de sus beneficiarios como un derecho adquirido, en una sociedad lobotomizada que considera mayoritariamente que un colegio concertado no es un colegio privado.

Las formaciones políticas progresistas y conservadoras aprobaron, en una España actualmente desconocida, la Constitución de 1931. En el artículo 16 se establecía la prohibición de ejercer la enseñanza a las órdenes religiosas. Y en el artículo 48 se leía: “El servicio de la cultura es atribución esencial del Estado, y lo prestará mediante instituciones educativas enlazadas por el sistema de la escuela unificada. La enseñanza será laica. Se reconoce a las Iglesias el derecho de enseñar sus respectivas doctrinas en sus propios establecimientos”.

En 1970, la franquista ley Villar Palasí constituyó el inicio de las subvenciones reguladas a la escuela privada. La LODE del PSOE de 1985 consagró esta irregularidad, manteniendo al país en uno de los agujeros económicos, sociales e ideológicos más retrógrados y antidemocráticos generados por las cuatro décadas de dictadura fascista.

En 2017, una tímida propuesta política para comenzar a revertir la ignominia de la escuela concertada está recibiendo duras respuestas por parte de la derecha, como es lógico, pero también desde amplios sectores sociales, que en el mejor de los casos han sido engañados con una facilidad pasmosa.

Mi opinión personal es que la enseñanza privada no ha de tener cabida en un Estado democrático e igualitario, que debería atender por completo la educación, la sanidad, las finanzas y la vivienda. Como estoy en evidente minoría, solo propongo que los colegios privados se financien por sí mismos. Seguro que todos los defensores de la propiedad privada, la libre competencia y la economía de mercado estarán de acuerdo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Netflix producirá "La otra cara del viento"


Buenas noticias para los fans de Orson Welles. La cadena Netflix financia el montaje de "La otra cara del viento", su película inacabada. Éste es el mensaje de los patrocinadores de la iniciativa:

Dear Contributors,
My sincere apologies for the long silence.
At long last, I’m thrilled to share with you the news that Netflix has acquired global rights and will finance the completion and restoration of The Other Side of the Wind.  Working closely with Netflix, Producer Frank Marshall and I will oversee the restoration and completion of the film with consultation from Peter Bogdanovich.
With Netflix’s unparalleled global reach, The Other Side of the Wind will be Orson Welles’ widest release ever… and, hopefully, introduce a whole new generation of film lovers to his work.
However, given Netflix’s unique business model, making this happen meant renegotiating certain rights deals.  Once I engaged in those talks, I was unable to comment on the state of the film, hence the extended silence.  All told, the deals took a year and a half to close, but, in the end, every painstaking moment was worth the effort.  I needed to take a step back so that we could take this giant leap forward.
Más información:
http://tausiet.blogspot.com.es/2016/01/the-other-side-of-wind.html

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cineclub para tímidos. Sesión 4



Cineclub para tímidos
Sesión 4: Los otros. La imagen de Zaragoza a través de la óptica extranjera
60 minutos

Invitado: Jesús Cuartero
Organiza: Antonio Tausiet
Colabora: Enlatamus
Jueves 16 de marzo de 2017, 20.30 h.

Pasaje a Marte. Avenida de Madrid, 7-9, local 18 (junto a Casa Emilio). Zaragoza

En esta cuarta sesión de nuestro cineclub contamos con una selección de 13 vídeos y canciones, en los que se ofrece una mirada desde fuera de la ciudad de Zaragoza. La propuesta es del historiador Jesús Cuartero, especialista en patrimonio, que nos explicará los pormenores de la proyección.

http://cimidos.blogspot.com

domingo, 19 de febrero de 2017

El examen de Buñuel


El niño Luis Buñuel, nacido en 1900, ingresó en 1906 en el colegio del Sagrado Corazón, de los hermanos corazonistas, en el mismo edificio que habitaba, en el paseo de la Independencia  29 de Zaragoza. En 1908 pasó al colegio del Salvador, de los padres jesuitas, en el paseo de Sagasta 1, donde permaneció siete años. Luego cursó dos años en el Instituto General, antes de irse a estudiar a Madrid en 1917, alojándose en la Residencia de Estudiantes hasta 1925, año de su marcha a París.

Para comenzar las clases de bachillerato, a los 10 años, ya había tenido que efectuar un examen en el citado Instituto General y Técnico de Zaragoza, antes Instituto Universitario Provincial. El plan de estudios de 1845 decretaba que en cada provincia debía haber un Instituto de Segunda Enseñanza. En Zaragoza se habilitó en el edificio de la Universidad Literaria de la plaza de la Magdalena. Allí se realizaban los controles oficiales para comenzar la Segunda Enseñanza en todos los colegios de la ciudad.

La prueba incluyó un pequeño dictado, transcrito impecablemente por Luisito. Su contenido fue el siguiente:

La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interés, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen.

El párrafo corresponde al capítulo undécimo de la primera parte del Quijote, “De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros”. En él, el caballero lanza un discurso mientras mira unas bellotas que sostiene en su mano. Este discurso no es otro sino el de La edad de oro, la época arcaica legendaria donde todos eran virtuosos.

Veinte años después, en París, un Buñuel convertido en cineasta surrealista estrenaría su filme La edad de oro, escrito con la colaboración de Salvador Dalí.

Pero centrémonos en el párrafo cervantino: se trata de una defensa de la justicia natural, criticando a quienes la prostituyen con acciones inmorales. Según esto, en un Estado perfecto, las leyes emanan de la conciencia humana, y los que las utilizan para su propio beneficio no son más que personas que atentan contra el bien común.

En el Manifiesto comunista de 1848, se hace referencia al cambio de paradigma producido por las revoluciones burguesas, sustituyendo las relaciones feudales por el interés económico:

Dondequiera que ha conquistado el poder, la burguesía ha destruido las relaciones feudales, patriarcales, idílicas. Las abigarradas ligaduras feudales que ataban al hombre a sus «superiores naturales» las ha desgarrado sin piedad para no dejar subsistir otro vínculo entre los hombres que el frío interés, el cruel «pago al contado». Ha ahogado el sagrado éxtasis del fervor religioso, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo del pequeño burgués en las heladas aguas del cálculo egoísta. Ha hecho de la dignidad personal un simple valor de cambio. Ha sustituido las numerosas libertades escrituradas y adquiridas por la única y desalmada libertad de comercio. En una palabra, en lugar de la explotación velada por ilusiones religiosas y políticas, ha establecido una explotación abierta, descarada, directa y brutal.

De 1930 a 1932, Buñuel experimenta una variación en sus postulados ideológicos. De la tesis poética extrema de su película, de un surrealismo integral, pasa a un marxismo social que le lleva a acercarse al Partido Comunista. Entonces, pretende comercializar La edad de oro con algunas variaciones y el nuevo título En las heladas aguas del cálculo egoísta, espléndida frase del Manifiesto comunista que además, como bien apunta Octavio Paz, es un verso alejandrino en su traducción española.

En el filme La edad de oro se pueden encontrar elementos que perduran en toda la obra posterior del calandino. Pero además, Don Quijote también atraviesa su creación artística: en 1926 fue el director de escena de El retablo de Maese Pedro, adaptación operística de Manuel de Falla de este episodio de la segunda parte del Quijote. En Susana (1950), la protagonista seduce al hijo del potentado en el interior de un pozo, inspirándose en el episodio de la Cueva de Montesinos. Y en 1959 realiza Nazarín, otro modelo quijotesco. Y no menos reseñable: en 1966 prepara su propia versión de la novela de Cervantes, con Paco Rabal en el papel de Sancho Panza y Fernando Rey encarnando al caballero.

El marxismo es un modelo teórico que incluye su propia edad de oro, la sociedad comunista, en la que se eliminarían las clases sociales y la explotación del hombre por el hombre. El niño Buñuel logró comenzar su bachillerato transcribiendo una frase que, casualmente, contendría la esencia de la corriente ideológica subterránea que le arrastraría hasta el fin de sus días, que va desde el idealismo del Quijote hasta el comunismo, pasando por el surrealismo y el enfrentamiento con la realidad a través de la poesía.

Imagen: "La edad del oro", Juan de Dios Francés y Mexía, 1901.

jueves, 16 de febrero de 2017

La amenidad de Zaragoza en 1639


Trofeos y antigüedades de la imperial ciudad de Zaragoza, y general historia suya, desde su fundación después del diluvio general por los nietos del patriarca Noé, hasta nuestros tiempos. Luis López, Barcelona, 1639.

Capítulo II. De la amenidad y apacible sitio de la ciudad de Zaragoza, fertilidad de su ribera, y algunas de sus excelencias.

Yace la ciudad de Zaragoza en un ameno y apacible sitio tan deleitoso a la vista cuanto provechoso a sus moradores. Su elevación del Polo es 41 grados y 30 minutos. Fue en tiempos antiguos la tercera parte de lo que es hoy, y conservose en aquel estado desde sus primeros pobladores iberos y sus compañías, hasta que la restauró de poder de infieles el rey don Alfonso primero de Aragón, que entonces comenzó a dilatarse fuera del muro que en su reedificación hizo Octaviano Augusto, que hasta hoy llamamos Población, como más largamente se dirá en su lugar.

La forma que en aquellos tiempos tuvo fue más larga que ancha, y algo más al oriente del sitio que ahora tiene. Los templos o edificios que entonces tuvo no hay escritura, piedra o medalla de donde podamos colegirlo, no porque no los hubiese, como en las partes más antiguas del mundo, pues lo fue esta tanto como la que más se precia de antigua en España, sino porque faltan las noticias, y las pocas que hallamos de su reedificación tan borradas que apenas se conocen, sino en pequeñas huellas, vestigios breves y limitadas ruinas.

Baña sus muros el caudaloso Ebro tan abundante y navegable siempre, que sus riberas son testigos fieles de las naves de cartagineses, griegos y romanos que en ellas recibieron no sólo albergue, sino cortés hospedaje. Corre tan cerca de la ciudad que por algunas partes besa sus edificios, aunque en los tiempos antiguos no corría tan cerca hasta mucho después, que viendo los daños que a la vega se le seguían por sus crecidas grandes, la ciudad proveyó de remedio, abriéndole el corriente que hoy tiene hecho con tanta providencia, que naturalmente le ha quedado para las inundaciones tal expediente, que por crecido que venga se explaya y dilata por una apacible ribera, que de la otra parte de la ciudad le hace orilla, y aunque el corriente es grande por los muchos ríos que le son tributarios, sale de madre tan apaciblemente, que no sólo no rompe la tierra ni la estraga; pero ni el arbolillo más débil, la planta más tierna, ni la hortaliza más delicada recibe detrimento; antes bien, a la manera que escriben del río Nilo deja la tierra crasa, y con la inundación tan pingüe, que en vez de perderse los frutos se renueva la tierra, y se cogen más abundosos.

Fue siempre este río celebrado así por los cronistas antiguos, y cosmógrafos, como de los poetas griegos y latinos, llegando su estimación hasta ponerle los romanos en sus monedas, como se halla en una donde se ve un rostro lleno, que por la boca arroja un corriente caudaloso de agua, imagen con que los antiguos significaban este río, y en la orla de la medalla estas letras: Hiberus duum vir quinquenalis. En el otro dorso tiene un círculo o globo como de un mapa o esfera, y en circuito esta inscripción: Caius Lucretius Publii Filius Duumuir Quinquenalis, que sin duda sería algún gobernador de esta ciudad, llamado Caio Lucrecio, que gobernó cinco años y quiso poner por compañero de su nombre el del río Ebro. Y el poner aquel globo o esfera debió de ser para señalar que en cuanto abarca la redondez del orbe era el río Ebro el más señalado, no poco blasón para nuestro río, ni menor para esta ciudad, que tan feliz la hizo Dios en todas sus cosas.

Tiene además de este río otros tres también proporcionados, y distribuidos sus corrientes, que casi la ciñen en cuadro. El uno se llama Jalón, a quien los cosmógrafos llamaron Salón, celebrado del poeta Marcial, y otros por el temple de las armas, llámanle por encarecimiento río de pan, por ser tanto lo que se coge en su distrito, saliendo de tantas acequias para regar sus riberas, que parece un cuerpo abiertas las venas, pero no desangrándose para acabar, porque aunque son muchas las leguas de tierra que riega, es tan grande el caudal que tiene, y manantiales que le pagan feudo, que cuando llega junto a Zaragoza (donde desnudándose de espesos bosques y olivares que le vienen cubriendo se mete en Ebro), es con tanta copia, que a la menor lluvia que le acompañe, hace que Ebro, con ser tan grande su canal, se llene y salga de madre.

El otro río es la Huerba, a quien Gerónimo de Blancas en sus comentarios llama Orba, y a éste se le da por título río de aceite y vino, y viénele este nombre tan a la medida de lo que fructifica y riega, que se llama con toda propiedad; porque de sólo viñas en sólo un término riega más de sesenta mil cahíces o jubadas de tierra, que los romanos llamaron juberos, que cada uno es, según la cuenta de Apiano Alexandrino, Henrique Glareano y Guillelmo Filandro, doscientos y cuarenta pies de largo, y ciento y veinte de ancho, siendo el pie de cuatro palmos, y el palmo cuatro dedos, y el dedo el grueso de cuatro granos de cebada juntos por la parte más ancha, que hasta en esto conserva esta ciudad las antiguas costumbres de los romanos. Riega también larguísimas dehesas de olivares sin muchas leguas de viñas, olivos y sembrados, que sustenta desde donde nace, hasta Zaragoza donde fenece, entrando en Ebro a rendir vasallaje.

El otro río es Gállego, nace en los Pirineos, de aguas tan medicinales y sanas, que se podía llamar río de salud. Hállanse en él arenas de oro, como en Ebro, y piedras de valor: y por la parte de las montañas, más que hacia esta parte. Llámase este río, entre los atributos que dan a los demás, río de fruta, porque desde donde nace, con ser parte tan áspera hasta donde entra en Ebro, que es poco más abajo de Zaragoza, es tan fértil su ribera, que más parece retrato del Paraíso, que huertos plantados con arte.

Dividen estos cuatro ríos en tantas partes su dilatada ribera, cayéndole a cada uno dos y tres leguas de vega, todas abundantísimas: la de Jalón de todas semillas, viñas y olivares; la de Gállego copiosa de todo género de frutas, hortalizas, viñas, olivares y bosques; y a estas dos llamamos la huerta, porque aunque el río Huerba riega copioso la tierra que se ha dicho, por no criarse en aquel término frutas ni hortalizas en cantidad, sino almendros, viñas y olivos, se llama monte; pero aunque tiene este nombre, que parece significar sitio áspero y despoblado, es tan apacible en la frondosidad y copia de plantas que produce, que iguala a la huerta, y tan coronado de torres de placer y casas de campo, que más parecen palacios cortesanos que alojamientos rústicos, y por su grande número tantos, que a estar menos desviados, formaran una famosa ciudad.

Y aunque con este adorno bastaba para quedar la vega de Zaragoza con la perfección y agrado que se podía desear para no envidiar ninguna de España, con todo ello quiso la naturaleza, que tan próvida anduvo en los principios ayudar de su parte, ciñendo y coronándola en contorno a una y a legua y media de distancia con unos apacibles montes, de proporción tan igual a la vista, que más parece que los hizo la naturaleza para detenerla en deleitosos límites, que para impedimento y estorbo. Visten perpetuo romeros, salvia, tomillo y otras yerbas montesas, tan olorosas y saludables, que mezclando su olor con el de las flores de la vega, confeccionan el aire de tal suerte que además de conservarse con él la salud, causan por la mañana un olor suavísimo.

En medio de esta vega, servida de esta ribera, y a la boca de estos cuatro ríos, se descuella y empina la ciudad de Zaragoza. Y aunque para su encomio me bastaba el que le hizo san Isidoro en sus Etimologías, diciendo: Caesaraugusta Tarraconensis Hispaniae oppidum a Caesare Augusto, et situm ex nominatum loci amenitate et deliciis praestantius civitatibus Hispaniae cunetis atq; illustrius florens sanctorum matyrum sepulturis, y más latamente Ludovico Nonio en su Hispaniae Illustrata, tomo 4, cap. 82, con todo ello son tantas sus prerrogativas y excelencias, que no podemos dejar de adelantarnos.

Goza de purísimos aires, si bien el Cierzo le suele ser contrario, aunque no en tanto grado que dañe la salud ni maltrate la tierra. El temple de su tierra es de la mejor constelación que se halla, a cuya causa sus influencias son benévolas y favorables a la naturaleza, así en los moradores como en las plantas, por donde goza de general salud y de vidas muy largas; sus aguas son dulces y delgadas, y muchas de ellas medicinales por causa de los minerales por donde pasan. Sus frutos son grasosos, por ser la tierra pingüe tanto, que si de Córdoba y Cartagena, según Plinio, se sacaba de cardos, a quien Morales llama alcachofas, seis mil sestercios de los gruesos que hacen trescientos mil ducados, y a cada ciudad ciento cincuenta mil, y por la décima parte que pagaba al senado, treinta mil, ésta lo es tanto, que hasta hoy conserva esta abundancia y valor, no sólo en este género de hortaliza, sino en diversas y extraordinarias que produce.

Sus carnes son gustosas, por lo sabroso de las yerbas, y regalado de los pastos, tan a propósito para los ganados, que a esa causa se cría en este reino, no sólo son necesario para su sustento, sino para los reinos circunvecinos: sus terneras son tan famosas, que por encarecimiento las celebran los reinos extranjeros; sus panes son tan blancos y sustanciosos, que no admiten cotejo con los más celebrados: su abundancia es tanta, que además de sustentarse, y dar saca general cada año a los reinos que no alcanzan la fertilidad y abundancia que éste, tiene en sus trojes o graneros de sobra cotidiana de un año para otro pasadas de treinta mil cargas de trigo, por donde mereció llamarse Zaragoza la harta, no habiendo jamás conocido necesidad ni carestía con exceso. Sus vinos son tantos y tan buenos, que por lo abundoso llenan a Navarra y otras partes, y por lo bueno compiten con los mejores de España, y exceden a los celebrados de Sicilia y Gandía. Su aceite, además de ser continua y copiosa su cogida, es excelente. Y aunque de Francia, Cataluña y otras partes sacan muchos quintales cada año, está el reino tan proveído, que siempre se conserva en precio moderado.

La sal que gasta es finísima, y tiene todas las condiciones que pone Plinio, y las necesarias para ser perfecta, y está no limitada en una mina, sino unos montes muy altos y dilatados, que todos son de esta materia.

Y aunque en los mantenimientos goza de tanta perfección, no es menor la que alcanza en sus moradores, siendo siempre de generosidad grande, de corazón fuerte, de ánimo constante, de pensamiento levantados, de sangre valerosa, de pecho invencible, de inclinación dócil, tanto que dijo Lucio Floro que los celtíberos eran el nervio de España, y que jamás supieron vivir sin guerra. Y Tito Livio, que fueron los primeros que en los ejércitos militaron por sueldo, y tan leales y fieles a sus reyes que dijo Plutarco que la Corte Pretoria, que corresponde a la persona real, se componía su guarda de celtíberos, y que era tanta su fidelidad, que si en la batalla moría la persona real, se daban la muerte ellos mismos, teniendo por ignominia gozar de la vida cuando la perdía su señor, y tan liberales en amparar, favorecer y patrocinar forasteros, que dijo Diodoro que los celtíberos se preciaban tanto de honrar y favorecer a los extranjeros, que a los que mostraban y se adelantaban en esta virtud, les tenían y reverenciaban entre los demás por dioses, atribuyéndoles honores divinos.

Y aunque éstos faltos de la luz de la gracia, con sólo un discurso natural guardaron con tanta entereza el valor, piedad y fidelidad, los que después les han sucedido no han degenerado de tan alta virtud y constancia, como se dirá en su lugar, rematando éste con decir que es la ciudad de Zaragoza una de las más perfectas y deleitosas, así en el sitio como en los edificios y policía, que se conoce otra en Europa, porque sí la hay más fuerte, pero no más bien dispuesta, y sí más grande, pero no tan igual en sus fábricas, y sí tan llena, pero no más rica y sobrada, y sí tan noble, pero no más antigua, y sí valerosa, pero no más leal y fiel: y sobre todo sí religiosa y cristiana, pero no tanto como Zaragoza, cuya cristiandad y religión comenzó desde que se publicó el Evangelio, cuando apenas había salido de los límites de Judea.

Entonces, por el protomártir de los apóstoles, el glorioso Zebedeo, se plantó en esta nobilísima ciudad la fe sagrada con tantas circunstancias, con tantas excelencias y con favores tan grandes, que mereció esta ciudad que viniese a honrarla con su presencia (aun viniendo en carne mortal) la Reina de los Cielos con numerosos ejércitos de ángeles, y que señalase el sitio donde había de hacer su santuario, poniendo en él una columna por non plus ultra de sus favores, por ser éste el mayor, que puede ponderarse donde dejó su imagen sacrosanta, con palabra infalible de no faltar en lo que se le pidiere, con un templo el primero que en la Ley de Gracia se edificó en el mundo en honra de María Santísima, y no menos que por las manos de un apóstol de Jesucristo, de innumerables ángeles que ayudaron, de siete discípulos que después fueron santísimos obispos, y de muchos fieles que habiendo dejado el paganismo y recibido el sagrado bautismo sirvieron en la fábrica, que los más de ellos padecieron después en tiempo de Nerón glorioso martirio por el presidente Aloto, prerrogativas todas que con sólo una se honraran muchas ciudades.

Imagen: https://www.flickr.com/photos/zaragozaantigua/18672417202

miércoles, 9 de noviembre de 2016

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Julio Cebrián, humorista gráfico (1929-2016)


Ha muerto Julio Cebrián. En 2010 escribí esto sobre él:

"Entre los humoristas gráficos españoles en activo, sigue destacando la labor de Julio Cebrián (1929). Este dibujante, caricaturista y pintor ha pasado por numerosas publicaciones, desde Don José hasta Interviú, incluyendo La CodornizCambio 16Madriz o El Mundo. Su feísmo crítico le hace ser el George Grosz español. Como tiene más de 80 años y parece que no se le hace mucho caso, me apetecía decir que seguramente no hay nadie que le iguale. En su sección de la web de Interviú se pueden ver sus trabajos más recientes".

>Ficha de Julio Cebrián en Tebeosfera.

lunes, 17 de octubre de 2016

Salpicón espaciotemporal


Un tango para Federico, 2016

El cantautor aragonés Joaquín Carbonell ha escrito una novela en torno al encuentro que mantuvieron Carlos Gardel y Federico García Lorca en el Buenos Aires de 1933. A partir de esta anécdota, Carbonell aprovecha para mezclar personajes y sucesos históricos con otros de ficción, en un homenaje personal al cantante de tangos y al poeta andaluz. La estructura del libro entreteje escenas que se desarrollan fundamentalmente en los años treinta argentinos y los ochenta españoles, estas últimas centradas en un joven periodista de Barcelona que investiga el asunto.

Se diría que el verdadero protagonista de la novela es el salto espaciotemporal, aunque no se trate de un relato de ciencia ficción. Baste decir que los capítulos se suceden vertiginosamente de esta guisa: Buenos Aires 1933 y 1983, Barcelona y Madrid 1983, Buenos Aires 1983, 1933, 1983 y 1933, Buenos Aires y Montevideo 1983, Barcelona 1984, Madrid 1985, Buenos Aires 1933, Madrid 1941, Buenos Aires 1983, Toulouse 1985 y Jaca 1987.

El elemento más atractivo del texto lo constituye la aportación de datos históricos relacionados con la cultura de los años treinta. Así, por ejemplo, uno de los personajes que pululan por la trama es el periodista Pablo Suero, que viajó a España en 1936 para entrevistar a las figuras más relevantes de la época, como recoge su libro España levanta el puño.

También somos testigos de un supuesto encuentro en Madrid con Pepín Bello, compañero de andanzas de Dalí, Buñuel y Lorca. Un interesantísimo y muy fabulador bon vivant que llegó a vivir 103 años y que nos cuenta su visión acerca de Lorca. A lo largo del libro aparecen también Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y otros escritores y periodistas del momento.

Desfilan por el argumento referencias al franquismo, a la dictadura argentina, a la joven democracia española, y sucesos dramáticos en torno a esos momentos históricos y a varias relaciones de pareja turbulentas. Tangos, coplillas, poemas, citas literarias, hipódromos, devaneos, hechos luctuosos, juergas, un pacto de silencio, enfermedades, cobardías, pasiones, tabaco y alcohol, personajes reales camuflados, personajes de ficción con nombres reales… e incluso retazos de autobiografía.


Un improbable salpicón de marisco argentino que no se atraganta, con sus deliciosos pedazos de pulpo y langostino, acompañado de pimiento crudo y aderezado con vinagre de Jerez y aceite del Bajo Aragón. Buen provecho.

viernes, 14 de octubre de 2016

Ingredientes del cóctel Bob Dylan


1. Generación Beat: la contracultura
En 1961, Bob Dylan se traslada a Nueva York, concretamente al Greenwich Village, barrio bohemio de Manhattan, donde empieza a actuar en locales como el Gaslight. Es el epicentro de la Generación Beat, capitaneada por escritores estadounidenses de la década de los cincuenta, que rechaza los valores clásicos de su sociedad. Fueron los precursores de la contracultura y del movimiento hippie de los sesenta. Sus autores más relevantes fueron Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William Burroughs. La obra literaria más importante de esta generación es En el camino (1957) de Jack Kerouac, una novela escrita como un monólogo interior. El poeta Allen Ginsberg secundó en 1996 la iniciativa para promover la candidatura de Bob Dylan a Premio Nobel de Literatura, que le llegó veinte años después.

2. Woody Guthrie: el folk
Bob Dylan había ido a Nueva York con la idea fija de visitar a su ídolo, el cantante folk Woody Guthrie. Éste estaba ingresado en un hospital psiquiátrico de la cercana Nueva Jersey. Guthrie era para Dylan la verdadera voz del espíritu estadounidense, con su defensa de los oprimidos y su estilo musical, heredero de las melodías populares. Otro de los ídolos de Dylan era el cantante country Johnny Cash, con el que llegó a entablar amistad. Pero el eslabón entre Guthrie y Dylan es Pete Seeger, heredero artístico del primero y padrino folk del segundo.

3. Robert Johnson: el blues
El cantante negro Robert Johnson, fallecido en 1938, que sólo dejó grabadas 29 canciones, es uno de los grandes pioneros del blues, tanto por su aportación a la música como por la poesía de sus letras. También sentó las bases del rock and roll. Es uno de los bluesman a los que se atribuye la leyenda del pacto con el diablo en un cruce de caminos, intercambiando su alma por la habilidad musical. En un breve y sorprendente período de tiempo en 1961, Bob Dylan también pasó de ser un mero intérprete a componer muchas de sus mejores canciones. En abril de ese mismo año fue telonero de John Lee Hooker, uno de los grandes del blues.

4. Rimbaud y Verlaine: el simbolismo
En la Francia de finales del XIX, dos poetas malditos, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, establecieron su propia contracultura adoptando el simbolismo de Charles Baudelaire, y sentando las bases de las vanguardias del siglo XX. Bob Dylan se empapó de sus poemas y los utilizó como vehículo para crear un universo literario plagado de figuras oníricas de gran fuerza expresiva. Ya en 1975, la influencia literaria se centra en Antón Chéjov, escritor realista ruso de gran calado psicológico.

5. Yahvé y Jesucristo: la religión
Bob proviene de una familia judía y su obra está impregnada de la visión trascendental de la vida y de citas de la Biblia. En 1978 tiene una visión de Jesús y lanza tres discos cristianos evangélicos entre 1979 y 1981, lo que no impide que después se una a una secta judía, que en 1997 toque para el papa o que en 2009 grabe un disco de villancicos. Si la religión es el opio del pueblo, para Dylan ha sido una constante inspiración, sin olvidar el empujón de otras sustancias, como la marihuana, las anfetaminas, el LSD y la heroína, célebres modificadores neuronales que potencian el misticismo.

6. Like a Rolling Stone: el rock and roll
Ya en su adolescencia, antes de viajar a Nueva York, Dylan había formado parte de algún grupo de rock. Pero entre 1961 y 1965, su imagen pública fue la de un cantautor acústico. Así que cuando en 1965 decidió dar el salto a los arreglos eléctricos, su público lo vivió como una traición. La presentación pública de su primer disco de rock, en el Newport Folk Festival de ese año, constituyó un escándalo (no volvió a actuar en él hasta 32 años después). En Mánchester, dentro de la gira 1965-66, un espectador le gritó “¡Judas!” por el mismo motivo. De cualquier manera, la influencia del tema Like a Rolling Stone y de Dylan en el rock es insuperable. Los adolescentes del siglo XXI escuchan versiones de Knockin' on Heaven's Door o Desolation Row y no saben que son temas de Dylan.

El Nobel de Literatura es el máximo galardón mundial a las letras. Bob Dylan es un indiscutible merecedor de este premio por su poesía. Pero su aportación a la música del siglo XX es también primordial y reconocida: en 1991 recibió un Grammy a toda su carrera y en 2000 un Óscar por su canción Things Have Changed. Larga vida al huraño genial.


Para saber más: Bob Dylan, disco a disco.

sábado, 8 de octubre de 2016

Los Sueños de Quevedo


Francisco de Quevedo (1580-1645) es uno de los autores más importantes de la literatura universal. Pero no por su hondura intelectual, sino por su ingenio y su dominio absoluto del castellano. Se trata del primer nombre de una lista de escritores de esas características, que continúa con Valle-Inclán y Gómez de la Serna, y termina con Francisco Umbral. Precisamente de este último son estas líneas:

Quevedo, altar barroco, estropicio genial, punta de espada, caballo de pica, España en juramentos, legislador de Dios y de los putos, eterno en meretrices, grande de sí mismo. Quevedo no da facilidades, es irreductible en cada línea, literatura y violencia en estado puro y síntesis metafórica. Cervantes, más prudente, reserva los tacos para Panza. Quevedo los asume todos, recauda, pronuncia, escribe con fulguración literaria y hasta metafísica la blasfemia variada, sorda y permanente del pueblo español.

Sueños y discursos es un volumen de cinco relatos satíricos en los que el autor carga contra la sociedad de su época, a la manera de Luciano de Samosata. Se han calificado de filosóficos, pero no pasan de ser humoradas moralistas. Son especialmente ingeniosos los prólogos a cada texto. Fueron publicados en su tiempo en dos principales versiones:

- Sueños y discursos de verdades descubridoras de abusos, vicios y engaños, en todos los oficios y estados del mundo (1627).
- Juguetes de la niñez y travesuras de ingenio (1631). Versión expurgada para su aprobación por la censura, añadiendo otros textos breves. El nuevo título alude a la temprana edad en su composición.

1. Sueño del juicio final, 1605 (El sueño de las calaveras en 1631)
El autor sueña que asiste a la resurrección de los muertos y al juicio final. Todo ello le sirve para hacer chanzas de distintos tipos humanos y profesiones. El texto, escrito por Quevedo a sus 25 años, es el primero que trata el juicio final de un modo literario, además de jocoso.

2. El alguacil endemoniado, 1607 (El alguacil alguacilado en 1631)
Quevedo entra en una iglesia, donde el sacerdote se dispone a exorcizar a un alguacil. El escritor conversa con el diablo que posee al funcionario. El diablo cuenta cómo es el infierno y quiénes van a él, haciendo discursos morales, en un juego de inversión.

3. Sueño del infierno, 1608 (Las zahúrdas de Plutón en 1631)
En este sueño, parodia de la Divina Comedia, Quevedo ve el cruce de caminos que se bifurcan, al cielo y al infierno. Toma el del infierno y narra los personajes que allí ve, muchos de ellos grupos enteros de algunas profesiones, como los sastres. Se ofrece una lista de herejías. Entre los condenados, Judas, Mahoma y Lutero. Es el capítulo más rico de la obra.

4. El mundo por de dentro, 1612
Un anciano, personificación del desengaño, acompaña a Quevedo en su visita onírica por la calle mayor del mundo, en la que se encuentran personajes que le sirven para descubrir la hipocresía humana y la realidad que encubre.

5. Sueño de la muerte, 1621 (Visita de los chistes en 1631)
Desfile de difuntos que comienza con los médicos, causantes de la muerte según el autor, y continúa, guiado por la Muerte, con alguna consideración moral y una lista de personajes nombrados en dichos y refranes, con los que se hacen chistes ligeros y divagaciones morales.

La lectura de este libro se puede completar con:

1. Discurso de todos los diablos, o infierno emendado, 1628 (El entremetido y la dueña y el soplón en 1631)
También titulado El peor escondrijo de la muerte, se incluyó en la edición de 1631. Consiste en otra bajada a los infiernos, donde esta vez predominan los personajes históricos 
(César, Calígula...), más que las caricaturas de oficios. Más político que los anteriores Sueños y discursos.

2. La hora de todos y la fortuna con seso (publicado póstumamente en 1650)
Nueva sátira moral, en la que se produce un concilio de los dioses clásicos. Júpiter, tras escuchar a la Fortuna, decide dar una hora de libre albedrío a los humanos, presentados en cuarenta cuadros de otros tantos arquetipos. Incluida en alguna edición de los Sueños y discursos, constituye la confirmación rotunda del descreimiento de un Quevedo ya maduro.

3. Las llamadas Obras jocosas u Obras burlescas, recopilación de escritos breves de juventud del autor. Entre ellos, varios incluidos en la edición de 1631, como las Cartas del Caballero de la Tenaza.


(La imagen de encabezamiento es el cuadro Lutero: asunto tomado de un sueño del infierno de Quevedo (1858), de Francisco Sans Cabot). 
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