lunes, 12 de febrero de 2018

Evolución urbana de Zaragoza. Cinco hitos


La evolución urbana de Zaragoza dio un salto importante en el siglo XIX. Hasta entonces, la configuración de la ciudad había ido creciendo lentamente desde su fundación romana, pasando por su expansión medieval y su florecimiento renacentista.
La mayor transformación experimentada por Zaragoza se produjo durante el siglo XX, en el contexto del crecimiento de las ciudades europeas, impulsado por la industrialización y el éxodo rural. El centro histórico, presidido por la Seo y abrazado por las murallas romanas y luego las medievales, se abrió paso hacia el sur mediante diversos ensanches y barrios periféricos. Este camino, con el eje del paseo de la Independencia, estuvo forzado por la presencia del río Ebro al norte y llegó hasta el Canal Imperial, construido en el siglo XVIII.
Otros hitos urbanísticos fueron: hacia el este, el cubrimiento del río Huerva en los años 30; y hacia el oeste, la construcción de la estación del Portillo y sus industrias aledañas, que generaron el barrio de las Delicias.

Cinco hitos
Plaza de España/Coso/El Tubo
El antiguo solar del convento de San Francisco fue aprovechado después de los Sitios para levantar allí la plaza de la Constitución, desde 1936 plaza de España. Se trataba de un emplazamiento a las afueras de la ciudad histórica, que a lo largo del siglo XIX acabó convirtiéndose en el centro urbano. También fue lugar de culto religioso, situando en ese punto la ejecución de los Innumerables Mártires en el siglo IV. La primera fuente pública, la de Neptuno, estuvo ahí hasta que resultó una molestia demasiado laica para lugar tan sagrado y hoy descansa en el parque Grande.
La calle de los Mártires y adyacentes, llamadas el Tubo, parten de la plaza de España y albergan bares y restaurantes; esta zona conoce hoy una nueva etapa tras su abandono premeditado en los años 80 y 90.
A ambos lados de la plaza de España se despliega una calle circular, el Coso, que fue levantada a las afueras de la muralla romana y fue lugar de emplazamiento de casas de la nobleza en el Renacimiento. El tramo norte se denomina paseo de Echegaray y Caballero y está limitado por el río Ebro. El tramo oeste, llamado avenida de César Augusto, incluye la plaza de Lanuza, antigua del Mercado.
Mercado Central
El principal lugar de comercio de la ciudad se situó al aire libre, al oeste del recinto amurallado. La plaza del Mercado, luego de Lanuza, fue testigo de los ajusticiamientos por horca y decapitación. En 1903 se levantó allí el Mercado Central, derribando una manzana de edificios que ocultaban restos de muralla romana, que fueron arrasados. En 1976 se planeó el derribo del mercado para prolongar la avenida César Augusto hasta el Ebro, pero la movilización popular lo evitó. En 2018 va a ser testigo de una remodelación en profundidad.
Huerta de Santa Engracia
El convento de Santa Engracia poseía una huerta anexa que llegaba hasta el río Huerva. En 1908 se levantó allí la Exposición Universal Hispano-Francesa, de la que quedan los edificios de la antigua Escuela de Artes, del Museo Provicial y de La Caridad. También el monumento a los Sitios de la plaza del mismo nombre, y el kiosco de la Música, hoy en el parque Grande. Entre la plaza de los Sitios y la iglesia de Santa Engracia, único resto conservado del convento, se construyó un ensanche burgués en los años treinta, que incluye el Gran Hotel.
Paseo de Sagasta
El antiguo camino de Torrero fue elegido por los potentados de la ciudad para construir sus lujosas casas, muchas de ellas a la nueva moda modernista. Con el paso de los años, su denominación y configuración fue cambiando, pasándose a llamar paseo de Sagasta, avenida de la República, paseo del General Mola y de nuevo de Sagasta. Hoy la mayoría de aquellas casas, de gran valor artístico, han desaparecido, conservándose tan solo alguna muestra valiosa. Al final del paseo de Sagasta, como antesala del Canal Imperial, se hallaba una torre privada junto a unos viveros, donde fue construido el parque de Pignatelli, trasladándose allí su estatua desde la plaza de Aragón.
Canal Imperial
A finales del siglo XVIII, un grupo de ilustrados encabezado por Ramón de Pignatelli planeó el Canal Imperial, desde Tudela hasta Fuentes de Ebro, para llevar el riego y el progreso a la vega del Ebro. A su sombra se crearon regadíos y se levantaron industrias, pese al escepticismo de la población conservadora. Este hecho se recuerda con la Fuente de los Incrédulos, junto a las esclusas de Casablanca. El Canal servía también para el transporte, puesto que era navegable, también con embarcaciones de recreo que llegaban hasta la Quinta Julieta. A partir de la colonia de construcción del Canal se desarrolló el barrio de Torrero. Hoy es un apacible lugar de paseo romántico y continúa proporcionando riego mediante su sistema de acequias.


Más información: Proyecto GAZA (Gran Archivo Zaragoza Antigua)

viernes, 9 de febrero de 2018

Contra la familia



La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.
Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Artículo 16.3

La familia es la célula de la sociedad moderna
aunque sea cancerígena desde la edad de piedra.
“A casa”. Julián Hernández, Siniestro total (1993)

Los humanos somos mamíferos que nos agrupamos en familias: los cachorros necesitan un entorno protector para sobrevivir. La relación más cercana se establece entre padres e hijos, que son hermanos entre sí. La mentalidad mítica, propia del género humano, nos hace creer que existe un vínculo de sangre inmaterial entre los miembros de la familia, más allá del mero hecho genético. Así, se da por indiscutible que lo más importante es la relación familiar, basándose en una mitología construida a medida de las necesidades sociales, como el resto de las religiones y creencias.

Pero además de nuestra condición animal y de nuestra cultura ritual, tenemos la capacidad de hallar respuestas racionales y adaptar nuestro comportamiento a ellas. El hecho de que la supervivencia es más probable mediante la interrelación no demuestra que ésta tenga que producirse en el seno de la familia. La continuidad abuelos-padres-hijos-nietos, con sus satélites esposos-primos-sobrinos-cuñados-suegros-yernos, no es más que un modo de organización basado en relatos generacionales culturales. Y tan arraigados que no parece haber nadie que se salga del carril.

La consideración de supremacía de un grupo humano sobre otro se denomina racismo. A pequeña escala, pensar que un grupúsculo como la familia, unido por el apellido, es mejor que otro, no es más que una forma reducida de racismo.

En la sociedad a la que pertenecemos, frases como “Pero es mi padre”, “Madre no hay más que una”, “Todo por los hijos”, se dan por sentadas, aludiendo a una ley general escrita por la costumbre. El vínculo de pareja ya ha sido despojado de su antiguo absoluto de procreación, gracias a los avances de la mentalidad general. Y van quedando cada vez menos culturas en las que los cónyuges son elegidos por los padres.

Pero siguen vigentes mitos absurdos como el instinto maternal, la herencia económica o el respeto incondicional a los padres, todos basados en concepciones prehistóricas como la herencia sanguínea del linaje o la conciencia humana universal, que se organizaría mediante energías inexistentes y líneas de fuerza delirantes que dibujarían células diseñadas por algún risible ser supremo.

Las únicas pruebas aportadas por esa mayoría defensora de la familia para continuar con su férrea organización piramidal, socialmente injusta y reaccionaria, son los sentimientos. Las personas que conviven durante períodos de tiempo prolongados tienden a establecer relaciones entre sí, ya sean sexuales, amorosas, de camaradería, de rechazo visceral o una mezcla de éstas. Se trata de algo lógico y natural, que se produce en el seno de las familias por el hecho de que éstas conviven y se relacionan, obligadas por la costumbre social, heredada del hecho animal.

Y ésa es la principal crítica a la familia: su carácter de obligatoria. El ser humano debería ser libre, y la familia es uno de los principales obstáculos para desarrollarse en libertad. Del mismo modo que elegimos nuestras casas o nuestras mascotas, deberíamos poder tener absoluta independencia y autonomía con respecto a los seres humanos con quienes relacionarnos.

Esto incluiría también a los miembros de la familia, y despojados de las convenciones irracionales podríamos optar por entablar relaciones de amor o amistad con nuestros parientes, al mismo nivel que con el resto de los humanos. Pero nadie debería ser más importante por pertenecer al grupo familiar, sino por elección voluntaria. Será un paso adelante en la evolución del homo sapiens.

lunes, 29 de enero de 2018

Las criptomonedas no son una burbuja



Los medios de comunicación tradicionales están informando desde hace algunos meses negativamente acerca del bitcoin, haciéndose eco de las directrices lanzadas por los gurús económicos a sueldo de las grandes corporaciones, los bancos y los gobiernos. Esta criptomoneda, la primera de una larga lista cuyo número dos es ether, es un token de blockchain. Lo explicaré con detalle. Pero antes hay que dejar claro que todo esto no es una burbuja financiera, ni una estafa piramidal, ni una moda pasajera.

Una base de datos es un conjunto de datos sobre un tema, ordenados para su uso. Las bases de datos compartidas o distribuidas están relacionadas mediante una red de comunicaciones (internet). Cada ordenador de la red tiene almacenados todos los datos. Una modalidad de base de datos compartida es la cadena de bloques (blockchain), que se caracteriza por almacenar datos ordenados en el tiempo y evitar su borrado o modificación. Puede ser usada para almacenar transacciones financieras o para certificar la inalterabilidad de un documento.

En el caso de bitcoin y el resto de las monedas que le siguieron, blockchain actúa como notario de las transacciones de compra y venta. Para que estas transacciones sean confirmadas, es necesario que sean validadas por los ordenadores de la red, en lo que se llama minería. Los creadores de bitcoin programaron su invento para que se generasen nuevas monedas en ese proceso de minado, hasta un tope preconfigurado.

Pero además, blockchain es la plataforma donde se guardan de modo seguro los contratos inteligentes: acuerdos entre varias partes que no pueden ser modificados, y cuyas cláusulas se ejecutan automáticamente al producirse los eventos que contienen. Una de las iniciativas para utilizar blockchain para hacer contratos es Codius, con su propia moneda, ripple. Esta empresa es aliada de los mercados financieros tradicionales.

Pero la más importante de las plataformas de contratos mediante blockchain es Ethereum, con su moneda, el ether. Se trata de un modelo descentralizado de código abierto que ya está siendo empleado para gestionar empresas, cuyos documentos, programas y moneda propia se almacenan en la cadena de bloques de Ethereum.

Así, para conseguir financiación de un proyecto, al margen de los bancos o grandes inversores, una empresa lanza una ICO (Initial Coin Offering, oferta inicial de moneda). La empresa consigue así su propia moneda o token, repartida entre quienes aportan dinero, pagándolo con ether. Si la iniciativa tiene éxito, las monedas virtuales suben de cotización y pueden ser mantenidas o canjeadas de nuevo por ether, que a su vez se puede convertir en dinero tradicional. Un sistema similar al de la salida a bolsa de las grandes empresas, con el valor añadido de que la red es descentralizada.

Todo esto no sería más que una curiosidad si no fuese porque las ICO están financiando ya a cientos de proyectos reales y en marcha. Un ejemplo claro de que bitcoin y las criptomonedas, blockchain y la economía descentralizada han venido para quedarse, independientemente de su actual volatilidad.

Para más información:
La locura de la burbuja y la criptomoneda de Bitcoin. Dura crítica a las criptomonedas desde un punto de vista marxista.
Criptomonedas y anarquismo: una nueva bandera libertaria. Consideración del fenómeno como el movimiento anarquista más importante de la historia.
El futuro de las criptomonedas. Según este analista, modificarán para bien la economía mundial.
Bitcoin, entre el valor refugio y una burbuja a punto de estallar. Opiniones a favor y en contra de las criptomonedas.

Artículos míos anteriores sobre el tema:

miércoles, 24 de enero de 2018

Sidney Lumet: filmografía


Sidney Lumet (1924-2011) es un director de cine estadounidense con 44 largometrajes en su haber. Debutó con una obra maestra incontestable y terminó su larga carrera con otra película magnífica. Se trata de un caso muy claro de cineasta de prestigio pero sin reconocimiento social: aunque es un director fenomenal, permanece olvidado y eclipsado por otros nombres que le quedan atrás en calidad. Si sólo hubiese dirigido sus diez mejores películas, se le consideraría uno de los mejores directores de la historia. Pero también entregó cintas muy malas.

Habitante de Nueva York, forjado en el teatro de Broadway como actor y director, y pionero de las series televisivas (desde 1951), Lumet responde al estereotipo de judío intelectual progresista: una figura muy presente en la cultura de los Estados Unidos, que junto a la de los comunistas y sus compañeros de viaje marcó el lado luminoso de la civilización occidental durante el trágico siglo XX.

Se le suele englobar en la llamada “generación de la televisión”, cuyo pistoletazo cinematográfico lo dio Delbert Mann con Marty (1955). En ese mismo grupo se incluye también a Martin Ritt, John Frankenheimer, Arthur Penn, Franklin J. Schaffner, Robert Mulligan, George R. Hill y Stuart Rosenberg.

Sus primeros filmes son obras de teatro adaptadas con sobriedad al cine. Sus películas más personales son las que inciden en la conciencia de los personajes. Trabaja con minuciosidad y eficacia y gusta de temas complejos. Diálogos, diálogos, diálogos. Las películas de Lumet se caracterizan sobre todo porque su tema se manifiesta a través de los diálogos. Como en una obra de teatro clásica.

Aunque manifestó que procuraba rodar todos los géneros, se trata de un especialista del cine social, junto a sus contemporáneos Alan J. Pakula, Sydney Pollack o William Friedkin. Como buen conocedor de la televisión, filmó dos excelentes sátiras sobre este medio de comunicación: Tarde de perros y Network.

La crítica destaca sus cuatro dramas policíacos: Serpico, El príncipe de la ciudad, Distrito 34: corrupción total y La noche cae sobre Manhattan: le gustaba mostrar policías corruptos para denunciar esa realidad. Esta última se puede añadir también a su serie sobre dramas judiciales, iniciada con Doce hombres sin piedad y que incluye además Veredicto final, El abogado del diablo y Declaradme culpable (2006).

Otra constante que no se suele destacar es la presencia de personajes femeninos inteligentes e independientes, algo nada habitual en otras filmografías. Así, Ana Magnani en Piel de serpiente, las amigas de El grupo, Blythe Danner en Lovin’ Molly, Faye Dunaway en Network, Ali MacGraw en Dime lo que quieres, Anne Bancroft en Buscando a Greta, Jane Fonda en A la mañana siguiente, Melanie Griffith en Una extraña entre nosotros, Rebecca de Mornay en El abogado del diablo, o Sharon Stone en Gloria.

Claro que, aparte de los clásicos incontestables (Doce hombres sin piedad, Tarde de perros, La colina, Veredicto final), debo mencionar mis favoritas entre las olvidadas o rechazadas por la mayoría: Punto límite, Llamada para un muerto, Perversión en las aulas, Daniel, Power, Un lugar en ninguna parte y Declaradme culpable.

Sin olvidar el falso tópico que asegura que Lumet tuvo una producción mediocre en los años noventa, mientras que su época genial transcurrió en los setenta. Esto se basa en el recuerdo de las tres grandes películas de esa década (Serpico, Tarde de perros y Network), pero pasa por alto el resto de obras maestras, como Doce hombres sin piedad (años cincuenta), La colina (años sesenta), Veredicto final (años ochenta)… y arrincona injustamente su producción de los noventa, casi por completo más que correcta.

Aunque dejó de dirigir para la televisión en 1960, en 2001 se hizo cargo de la serie Los juzgados de Centre Street, con dos temporadas. Y también estrenó la cadena HBO el mediometraje En el nombre de todos, en 2004.

En 1997, Robert J. Emery dirigió un documental de una hora sobre Sidney Lumet (The Directors: The Films of Sidney Lumet), que sirve de guía para el visionado de su filmografía. Pero sobre todo, hay que leer su libro Así se hacen las películas (1995), en el que desglosa por capítulos el trabajo de director, haciendo referencia a numerosos detalles de sus propios filmes hasta 1992. Un texto increíblemente ameno e imprescindible.

Esto es el resultado de ver sus 44 trabajos para el cine, a los que he añadido su valioso mediometraje de 2004.

1. 1957 Doce hombres sin piedad (12 Angry Men) *****
Teatro magníficamente filmado. Un jurado popular debe decidir si un chico es culpable de matar a su padre. Cada uno de los doce hombres tiene una personalidad diferente. Uno de ellos (Henry Fonda) duda sobre el veredicto. Excelente guion dirigido con maestría.


2. 1958 Sed de triunfo (Stage Struck) ** 
Basada en una obra de teatro. Una chica (Susan Strasberg) quiere triunfar como actriz en Broadway. De nuevo con Henry Fonda, ofrece interesantes vistas en color de Nueva York. Entretenida e intrascendente.


3. 1959 Esa clase de mujer (That Kind of Woman) **
Por una vez en esta etapa de Lumet, no adapta una obra de teatro sino un relato. Vehículo de lucimiento de Sophia Loren. Unos soldados flirtean con unas chicas en un tren. La más guapa resulta ser la mantenida de un millonario. Película bastante sosa.


4. 1960 Piel de serpiente (The Fugitive Kind) **
Basada en un dramón sureño de Tennessee Williams (La caída de Orfeo). Marlon Brando es un guitarrista desclasado que se encuentra con Anna Magnani, una mujer crepuscular y atormentada en un lugar donde la gente de orden es maligna. Película desgarradora y excesiva.


5. 1961 Panorama desde el puente (A View from the Bridge) ***
Sobre el drama homónimo de Arthur Miller. Un obrero neoyorquino acoge en su casa a dos inmigrantes ilegales, primos de su esposa. Allí vive también su joven sobrina. Se desatan los celos y todo se vuelve crudo y desagradable. Estimable adaptación.


6. 1962 Larga jornada hacia la noche (Long Day's Journey Into Night) ***
Adapta el drama autobiográfico de Eugene O’Neill. Katharine Hepburn es la madre en una familia destrozada cuyos miembros están todos desquiciados: ella, su marido y sus dos hijos adultos. Sufrimiento asegurado.


7. 1964 Punto límite (Fail-Safe) ****
Adapta una novela ambientada en la Guerra Fría. Henry Fonda es el presidente de los Estados Unidos. Un fallo en el sistema de seguridad lleva a un avión hacia Moscú para destruirla. Comparte argumento con Teléfono rojo…, pero sin su aporte humorístico. Mantiene la tensión. Muy buena.


8. 1964 El prestamista (The Pawnbroker) **
Basada en una novela sobre un prestamista judío que fue internado en Auschwitz. Vive aparentemente inerte pero atormentado. Interesante por su temática y la actuación de Rod Steiger. Aclamada por la crítica pero fallida por su montaje, que pretende reflejar el mecanismo de los recuerdos obsesivos.


9. 1965 La colina (The Hill) *****
Producción británica que adapta una obra de teatro. En una prisión militar del desierto libio (en realidad, el español cabo de Gata) tratan, como es natural, a los soldados como alimañas. Sean Connery es uno de los presos. Un oficial es especialmente despiadado y se desencadena el infierno. Magistral.


10. 1966 El grupo (The Group) ***
Basada en una novela autobiográfica feminista. Ocho amigas se licencian en la universidad en 1933 y se lanzan a la vida adulta hasta el estallido de la II Guerra Mundial. Precedente de Sexo en Nueva York. Interesante por su implicación e imperfecta por su farragosidad.


11. 1966 Llamada para un muerto (The Deadly Affair) **** 
Producción británica basada en la primera novela de John le Carré. James Mason trabaja en la seguridad londinense, y se ve envuelto en un caso de posible suicidio. Espionaje comunista, relaciones amorosas difíciles, argumento de hierro. Cine negro en color. Muy buena.


12. 1968 Adiós, Braverman (Bye Bye Braverman) ** 
Basada en una novela humorística. George Segal encabeza un grupo de cuatro hombres, judíos neoyorkinos, que van en un coche al entierro de un amigo. Algunos destellos cómicos no la hacen demasiado interesante. Aburridilla.


13. 1968 La gaviota (The Sea Gull) ***
Sobre el drama de Chéjov de 1896 inspirado en Hamlet. Distintos personajes en una casa de campo rusa reflejan la decadencia burguesa y muestran sus emociones y pareceres respecto al amor, la literatura, la actuación teatral… Adaptación quizás demasiado seca.


14. 1969 Una cita (The Appointment) *
Inspirada en Tosca y rodada en Italia con Omar Sharif y Anouk Aimée. Un abogado conoce a una bella mujer, de la que dicen que es prostituta de lujo. La película intenta hablar de los celos, pero es un completo fiasco: aburrida, pretenciosa e irrelevante.


15. 1969 The Last of the Mobile Hot Shots **
Basada en un drama de Tennessee Williams (Kingdom of Earth). Una pareja de Nueva Orleans contrae matrimonio en un programa de televisión. Él está enfermo y quiere desheredar a su hermanastro mulato, que vive en una hacienda inundable. Estrambótica, tonta, mala.


16. 1970 King: A Filmed Record... Montgomery to Memphis ***
Documental sobre la vida de Martin Luther King entre 1955 y 1968, codirigido con Joseph L. Mankiewicz, aunque concebido y producido por Ely Landau. Mediante imágenes de archivo, detalla las luchas contra la segregación racial, las intervenciones públicas de King y su funeral. Interesante.


17. 1971 Supergolpe en Manhattan (The Anderson Tapes) ***
Basada en una novela. Sean Connery es un ladrón que planea un robo en todos los apartamentos de un edificio. Su actividad previa es grabada por los servicios secretos, en una crítica a la vigilancia estatal. Entretenida pero falta de genio.


18. 1972 Perversión en las aulas (Child’s Play) ****
Basada en una obra de teatro. Terrorífica metáfora de la obediencia ciega de las masas a su líder. En un instituto católico con dos profesores antagónicos enfrentados (James Mason y Robert Preston), se desencadena la violencia entre los alumnos. Magnífica, aunque no le gustó ni a su director.


19. 1973 La ofensa (The Offence) **
Producción británica basada en una obra de teatro. En una localidad se producen ataques a niñas. Un sargento desquiciado (Sean Connery) pretende arrancarle la confesión a un sospechoso. Ejemplo del gusto de Lumet por la claustrofobia. Apreciada por cierta crítica. Pesada.


20. 1973 Serpico ****
Según el libro de Peter Maas, basado en hechos reales. Al Pacino es un policía honrado de Nueva York que se da cuenta de que todo el sistema está corrupto. Todo un clásico.


21. 1974 Asesinato en el Orient Express (Murder on the Orient Express) ****
Adapta la novela de Agatha Christie, de la serie de Hércules Poirot. Con un elenco de actores famosos, relata la investigación del detective sobre un crimen en el histórico tren. Ofrece de modo impecable lo que se espera de ella. Fenomenal.


22. 1974 Lovin’ Molly **
Basada en la novela Leaving Cheyenne de Larry McMurtry. Dos hombres tejanos aspiran al amor de una mujer a lo largo de cuatro décadas. Floja.


23. 1975 Tarde de perros (Dog Day Afternoon) *****
Basada en hechos reales y protagonizada por un Al Pacino en estado de gracia. Reconstruye el intento de atraco a un banco, donde los asaltantes se atrincheran con rehenes mientras la televisión retransmite en directo. Trata el tema gay de modo pionero. Sin banda sonora musical. Obra maestra.


24. 1976 Network: un mundo implacable (Network) ****
Alegoría hipercrítica sobre la deshumanización de la televisión, personificada en una estúpida y ambiciosa mujer (Faye Dunaway). Rodada con garra, con algunos desbarres argumentales que no le restan interés, ni lúcida anticipación a nuestros días. Extraordinaria.


25. 1977 Equus ***
Basada en una obra de teatro. Un psiquiatra británico (fenomenal Richard Burton) trata a un adolescente tarado, cuya madre es una católica integrista. El chico está obsesionado con los caballos debido a la represión sexual. Profunda, tremenda y desasosegante.


26. 1978 El mago (The Wiz) *
Adapta a la pantalla un musical basado en El mago de Oz. Protagonizada por Diana Ross, todos los que aparecen son negros, incluido Michael Jackson como Espantapájaros. Pavoroso pastiche.


27. 1980 Dime lo que quieres (Just Tell Me What You Want) **
Basada en una novela. Un ricachón tiene sus más y sus menos con su amante, productora de televisión (Ali MacGraw). Patochada insulsa. Huir.


28. 1981 El príncipe de la ciudad (Prince of the City) **
Basada en hechos reales, vuelve al tema de la policía corrupta tras la gran Serpico. Un agente atolondrado (inaguantable Treat Williams) decide convertirse en soplón porque se siente culpable. Le gustó a Kurosawa y a la crítica. A mí no: es una pesadez.


29. 1982 La trampa de la muerte (Deathtrap) ***
Sobre la obra de teatro de Ira Levin. Comedia de enredo y asesinatos, con un dramaturgo en horas bajas (Michael Caine). Entretenida.


30. 1982 Veredicto final (The Verdict) *****
Fabuloso guion de David Mamet basado en una novela, soberbia actuación de Paul Newman e impecable dirección de Sidney Lumet. Un abogado fracasado afronta un caso que le enfrenta con el poder de la Iglesia. Obra maestra del drama judicial.


31. 1983 Daniel ****
Basada en una novela que se inspira en el caso Rosenberg. Una pareja de comunistas estadounidenses de los años cincuenta es ejecutada y su hijo Daniel (Timothy Hutton) investiga, ya adulto, sobre el caso. Excelente producto de gran talla.


32. 1984 Buscando a Greta (Garbo Talks) ***
Una mujer izquierdista (Anne Bancroft) contrae cáncer y desea conocer a Greta Garbo antes de morir. Su hijo intentará localizar a la estrella. Simpática y delicada comedia.


33. 1986 Power ****
Richard Gere es un asesor de campañas electorales con mucho éxito. Un candidato amigo suyo y partidario de la energía solar se retira por presiones de las petroleras. Buena película sobre los entresijos de la política y sus miserias, rodada con ritmo.


34. 1986 A la mañana siguiente **
Localizada en Los Ángeles como gran excepción (el ecosistema de Lumet es Nueva York). Una mujer alcohólica (Jane Fonda) se despierta junto a un cadáver. Entretenida pero con un guion inconsistente y una realización floja.


35. 1988 Un lugar en ninguna parte (Running on Empty) ****
Tremendo dramón sobre una familia revolucionaria que lleva huyendo tres lustros, cuyo primogénito (River Phoenix) ya tiene 17 años. Extraordinaria, sensible, única.


36. 1989 Negocios de familia (Family Business) **
Basada en una novela. Un ladrón veterano (Sean Connery), su hijo (Dustin Hoffman) y su nieto (Matthew Broderick) se juntan para dar un golpe, a iniciativa del nieto. Lumet aseguraba que era una fábula; yo creo que es una solemne tontería.


37. 1990 Distrito 34: corrupción total (Questions & Answers) ***
Guion del propio Lumet basado en un libro. Tensa y enrevesada trama con un policía corrupto (Nick Nolte), un fiscal honrado (Timothy Hutton), y una panda de mafiosos. Vuelve a mostrar que todo el sistema está podrido. Tesis sobre racismo un poco estomagante.


38. 1992 Una extraña entre nosotros (A Stranger Among Us) ****
Melanie Griffith es una detective de policía con fuerte carácter. Le asignan el caso de un judío ortodoxo asesinado en su comunidad. Se integra en ella para investigar. Allí conoce a un atractivo joven. Fracaso de crítica y público, pero fenomenal y delicada.


39. 1993 El abogado del diablo (Guilty as Sin) ***
Rebecca de Mornay es una brillante abogada que defiende a un malvado asesino de mujeres (Don Johnson). Drama judicial efectista y efectivo, denostado por la crítica por comercial. Pero cumple perfectamente con su objetivo: mostrar los procedimientos de un manipulador.


40. 1996 La noche cae sobre Manhattan (Night Falls on Manhattan) ***
Guion del propio Lumet basado en una novela. Un joven abogado (Andy García), hijo de un policía, llega a fiscal del distrito. Con los secretos como tema de fondo, aborda de nuevo la corrupción policial y sugiere que las cosas no son blancas o negras. Film robusto.


41. 1997 En estado crítico (Critical Care) ***
Basada en una novela, con James Spader y Helen Mirren. Un médico estadounidense ante el caso de un paciente vegetativo. El valiente guion se inclina a favor de la eutanasia, criticando la postura de las clínicas privadas, las aseguradoras y los fanáticos religiosos. Irregular pero muy digna.


42. 1999 Gloria **
Gloria (Sharon Stone) sale de la cárcel y se ve obligada a cuidar de un niño huérfano perseguido por los gánsteres que han matado a toda su familia. Remake de la cinta homónima de John Cassavetes de 1980. Floja, conservadora y machista, pero entretenida.


43. 2004 En el nombre de todos (Strip Search) ***
Mediometraje de denuncia política para la televisión. Se narran en paralelo dos detenciones sin derechos legales: una en China y otra en Estados Unidos. Ambas, con el mismo texto. Crudeza teatral.


44. 2006 Declaradme culpable (Find Me Guilty) ****
Cuenta un macrojuicio real contra la mafia neoyorkina. Protagoniza Vin Diesel como uno de los acusados, que se defiende a sí mismo. Un actor de filmes de acción que aquí cambia de registro y sale airoso. De factura perfecta y muy entretenida.


45. 2007 Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the Devil Knows You're Dead) ****
Historia de un atraco fallido. Dos hermanos necesitados de dinero (Philip Seymour Hoffman y Ethan Hawke), sentimientos familiares y tensión. Lumet se despide con el oficio de un chaval avezado. Muy buena.


viernes, 19 de enero de 2018

Blockchain: la nueva sociedad tecnológica


Esto es sólo el principio de una revolución en el modo de relacionarse entre seres humanos. De momento sirve para poner en evidencia a los medios de comunicación tradicionales, como cuando se popularizó internet: tardaron veinte años en dejar de dar noticias negativas sobre ella. Ahora le toca al sistema de contratos blockchain y todo lo relacionado con él: las monedas virtuales como bitcoin, y las iniciativas económicas descentralizadas al margen de corporaciones, bancos y estados.

El viejo sistema vigente, esa figura contra la que lucharon, murieron y mataron tantas personas, popularizó en los años cincuenta la televisión, una eficaz arma de atontamiento. A finales del siglo XX ese mismo sistema puso en bandeja internet, el vehículo perfecto para que un nuevo grupo de ciudadanos organizados le dieran la estocada final.

La difusión de internet se produjo mediante la venta generalizada de ordenadores personales, y el paso siguiente fue la universalización de los teléfonos inteligentes, para obtener beneficios económicos basados en la acumulación de datos masivos (Big Data). Éstos proceden principalmente de las redes sociales como Facebook y se usan para crear publicidad y vigilancia personalizadas. Todo ello sustituyendo, además, a la democracia representativa.

Hasta hace poco, cuando se hablaba de nuevas tecnologías, sólo se estaba dando un nombre más rimbombante a internet. Ahora se trata de algo más. Un grupo de informáticos anónimos ideó un sistema de código abierto para garantizar transacciones basado en la red mundial. Se pasaba de la confianza del apretón de manos de los ganaderos en las ferias a la confianza en la cadena de bloques (blockchain), un libro de cuentas virtual donde cada intercambio (de monedas, bienes o servicios) queda registrado en miles de ordenadores e imposible de borrar o alterar.

Aquí hay que detenerse por un momento. El criptoanarquismo es un movimiento antiestatal basado en las tecnologías que facilitan el anonimato. Pretende depositar el poder en el individuo. Anonymous, nacido en 2008, es un colectivo de hackers anticorrupción. Personajes famosos por su activismo mediante filtración de datos secretos al público son Julian Assange, que puso en marcha en 2007 su web de denuncia Wikileaks; Hervé Falciani, que destapó una lista con 130.000 evasores fiscales; Bradley Manning, que filtró en 2010 a Wikileaks 700.000 documentos secretos sobre las guerras de Irak y Afganistán; o Edward Snowden, que denunció en 2013 la red de vigilancia mundial. Cuatro ejemplos evidentes de no anonimato. En 2014 se publicaron los Papeles de Panamá, desvelando la evasión fiscal de 214.000 empresas. Y en 2017 los Papeles del Paraíso, con otros 120.000 nombres.

La primera iniciativa de los creadores anónimos de blockchain fue utilizarlo para lanzar en 2009 el bitcoin (BTC), la criptomoneda inaugural (en 2013 escribí mis primeras impresiones al respecto). Tenían un valioso invento, fruto de sumar las potencialidades de internet como espacio común universal, y la criptografía como método de tener los datos a buen recaudo.

El algoritmo criptográfico utilizado se denomina hash. Y cada conjunto de datos almacenados es un token. Por ejemplo, un bitoin es un token. Una empresa puede lanzar una Oferta Inicial de Moneda (ICO), y los compradores obtienen tokens (acciones).

El bitcoin empezó a revalorizarse y eso hizo que otros desarrolladores crearan más monedas virtuales (altcoins). En 2014 se creó Ethereum, basado en blockchain y con su propia moneda, el ether (ETH), pero añadiéndole la posibilidad real de formalizar contratos entre particulares sin necesitar terceros. Por otro lado, en 2017 el grupo fundador se dividió en dos ramas, generando en 2017 bitcoin cash (BCH), moneda que pretende salvaguardar la idea original. Las cotizaciones de las principales criptomonedas se pueden consultar en Coinmarketcap.

Mientras, el problema más importante de la humanidad, el calentamiento global fruto de las emisiones contaminantes, va dando paso a una nueva era energética basada en las renovables, principalmente solar y eólica. Las empresas más importantes de este sector son chinas, como la solar Jinko o la eólica Goldwind. Estas corrientes imparables (blockchain y renovables) han hallado ya su punto de encuentro.

Ethereum es la principal plataforma de contratos inteligentes. Se ha desarrollado un estándar para generar tokens (ERC20) y se han puesto en marcha diversas ICO. En el campo de las renovables, existen varias altcoins como Solarcoin (SLR), nacida en 2014 para recompensar la generación de energía solar, tanto a particulares como a empresas. Otro ejemplo de simbiosis entre blockchain y renovables es Wepower (WPR), plataforma de financiación de proyectos de energía verde que ha lanzado una ICO de venta pública de tokens ERC20 basados en Ethereum.

El continente africano permanece aún dormido, sumido en la pobreza extrema a la espera de su despertar, que acabará produciéndose. Latinoamérica es la siguiente en el ranquin de la miseria. Allí, millones de personas con bajo poder adquisitivo han puesto su mirada en el bitcoin como inversión, con la esperanza de aumentar su nivel de vida. Aunque el principal foco de inversores en criptomoneda está en Corea del Sur y Japón.

Un fenómeno sociológico paralelo es la explosión de páginas web (faucets) que ofrecen fracciones de bitcoin (satoshi) a cambio de soportar publicidad. Cien millones de satoshis son un bitcoin. Las recompensas son tan irrisorias que este asunto sería irrelevante a no ser porque está afectando a miles de personas (sobre todo en Latinoamérica) y enriqueciendo a los desarrolladores, que se embolsan las comisiones de intercambio.

El proceso mediante el cual las transacciones de blockchain son calculadas y almacenadas (minería) es, de momento, largo y costoso. Las personas que se dedican a ello obtienen beneficios en forma de monedas virtuales. Los ordenadores que lo llevan a cabo necesitan equipos especiales. Eso ha hecho que se creen grupos para minar (pools), algunos de los cuales alquilan sus equipos para financiar el conglomerado. La minería individual es poco rentable, pero hacerlo en un pool, con grandes instalaciones dedicadas a ello en exclusiva, ofrece ganancias. Incluso si simplemente se alquila una participación en la potencia general, minando en la nube. Un ejemplo de empresa para minar en la nube es Hashflare.

Las criptomonedas de cada propietario se almacenan como datos informáticos en la cadena de bloques. Para gestionarlas se utilizan monederos virtuales (wallet), que pueden ser de distintos tipos: una hoja de papel con las claves es el más sencillo. También están a la venta pendrives que sirven exclusivamente para guardar criptomoneda. Y hay programas para descargar en el ordenador que funcionan como monederos personales, como Electrum. Por último, muchas empresas ofrecen monederos web, como Blockchain.info (no confundir con el sistema homónimo) o Coinbase.com, que no precisan descargar programa alguno, ni los grandes archivos con las cadenas de bloques. Además, estas páginas web sirven para comprar y vender criptomonedas. Por supuesto, embolsándose sus comisiones.

Mientras los medios de comunicación lanzan mensajes negativos sobre todo esto, los grandes bancos ya han comprendido que se trata de una competencia y han puesto su confianza en un sistema centralizado, Ripple (XRP), que no utiliza blockchain. Y muchas de las corporaciones más grandes del planeta están implementando la tecnología blockchain para efectuar sus transacciones y garantizar sus contratos.

Pero la economía descentralizada continúa avanzando imparable, en un proceso que se ha comparado con la cultura descentralizada. Los viejos modelos basados en el reparto de derechos de autor están superados por la tecnología P2P (de ordenador a ordenador); el capitalismo, basado en la confianza monetaria en los Estados, se está quedando atrás gracias a blockchain, un nuevo sistema autorregulado y basado en la confianza mutua de sus usuarios.

La popularización del bitcoin en los medios ha provocado que muchas personas se interesen en este tema para intentar obtener ganancias rápidas con su revalorización. Por todas partes surgen advertencias acerca de la supuesta burbuja financiera que esto supone, sin tener en cuenta que el fenómeno va mucho más allá y no ha hecho más que empezar. Se trata de un cambio de modelo económico, no sólo de una moda especulativa. Mientras tanto, algunos analistas de izquierdas están dando palos de ciego, sumándose a las críticas de los dinosaurios financieros.

Una de las advertencias contra blockchain es que su encriptación puede ser vulnerable en cuanto se expanda el nuevo mercado de procesadores de computación cuántica, 100 millones de veces más rápidos que los convencionales. La respuesta clara a esto es que las cadenas de bloques se podrán minar antes y harán el sistema mucho más eficaz. Y respecto a la seguridad, se están desarrollando modelos que avanzan en paralelo a las novedades tecnológicas.

Si no lo conocen, no lo controlan. Cuando lo conocen, intentan controlarlo. Pero ya es tarde.

viernes, 5 de enero de 2018

Martin McDonagh


Este inglés de padres irlandeses empezó escribiendo obras de teatro que alcanzaron gran fama, hasta que realizó un cortometraje que le valió un Oscar. A partir de ahí, ha dirigido una filmografía estimable aunque irregular, con actuaciones impecables, diálogos de fino humor y gusto por lo absurdo y macabro. Tras su éxito de 2017, quizás se produzca su consagración.

2004 Six Shooter (El revólver de seis tiros) ****
Ingenioso cortometraje de media hora. Un irlandés al que se le acaba de morir la esposa hace un delirante viaje en tren. Humor negro de calidad.

2007 In Bruges (Escondidos en Brujas) ***
Primer largo de McDonagh. Dos pistoleros a sueldo son enviados a Brujas por su jefe. Entretenida y apreciable. Se disfruta.

2012 Seven Psychopaths (Siete psicópatas) **
Deslavazada película que entremezcla tramas dentro de la principal. Un guionista escribe su texto sobre psicópatas mientras suceden asesinatos a su alrededor. Se hace pesada.

2017 Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Tres anuncios en las afueras) ****
Sería una obra maestra si McDonagh no se hubiera puesto demasiado serio. Continúa siendo ingenioso y crítico, sin embargo. Una mujer contrata tres carteles para reclamar justicia por el asesinato de su hija. Muy buena.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Un libro estupendo sobre Rafael Romero Calvet


Rafael Romero Calvet fue un magnífico ilustrador de principios del siglo XX. El también ilustrador e investigador David Vela (Zaragoza, 1967) ha escrito un libro imprescindible sobre él: Rafael Romero Calvet. Ilustraciones y cuentos de locura y muerte (2017). Incluye un completo y apasionante estudio preliminar, una nutrida galería de ilustraciones a color, y seis inquietantes relatos escritos por el propio Romero Calvet. David Vela nos presenta su libro:

Rafael Romero Calvet, nacido en Marbella en 1884, fue una figura singular de la historia de la ilustración gráfica española del primer tercio del siglo XX. Dibujante de técnica extraordinaria, sus dibujos de inspiración simbolista contribuyeron a la renovación del arte de la ilustración en la segunda década del siglo, siendo además tal vez el más destacado interprete del arte macabro y la fantasía grotesca, enraizada en lo goyesco.

Su rara personalidad, con un carácter arisco e independiente, poco amigo de la publicidad, le apartaron del éxito alcanzado por otros compañeros de profesión como Penagos, Ribas o Bartolozzi. Por ende, su temprana muerte, alrededor de 1925, aquejado de una enfermedad mental que se manifiesta ya desde algunos años antes, malogró su carrera condenándolo en sus últimos años a la locura y el absoluto olvido de sus contemporáneos.

Entre 1908 y 1915 desarrolla su época más prolífica como ilustrador de las colecciones de novela corta El Cuento Semanal y Los Contemporáneos, las más difundidas del momento. Tan sólo realizó una exposición individual, de la mano del crítico Manuel Abril, en el Ateneo de Madrid. 

Amigo del escritor Ramón Gómez de la Serna, Romero Calvet fue uno de los fundadores de la tertulia de Pombo y uno de sus principales animadores hasta la década de los veinte. Fue autor de la cubierta de Pombo, libro en el que Ramón realizó un amplio retrato literario del artista, dando testimonio de su estrecha relación, rota a principios de los años veinte. Ambos colaboraron en una edición ilustrada de Los muertos y las muertas, finalmente inédita. El dibujante fue además asesor de la primera edición de las Greguerías, un género que en los años de su locura afirmaba que había sido creación suya.

Instalado en la Residencia de Estudiantes, Romero Calvet colaboró en las empresas editoriales de su director, Jiménez Fraud, diseñando las cubiertas de la colección Lecturas de una hora y las primorosas ilustraciones de Las Aventuras de Pánfilo, de Lope de Vega, para la colección infantil Granada. Poco antes de su enfermedad y muerte también realizó excelentes ilustraciones infantiles para la editorial Calleja. 

El libro incluye un estudio preliminar, con un esbozo de su biografía y un análisis de los principales motivos de sus ilustraciones: el arte macabro, la fantasía grotesca o su interpretación de la mujer o el paisaje. A continuación, una amplia galería de sus dibujos, restaurados a partir de las publicaciones originales. También se reproduce su faceta literaria, no menos interesante. Romero Calvet fue autor de notables relatos fantásticos, dentro de la estética modernista: La fuga, Frente a frente, Isabelita, La gravedad o La novia de los locos, este último a la altura de Gérard de Nerval a jucio de Alfonso Reyes. Se incluye además un breve texto, La nave sumergida, dedicado a la tertulia de Pombo. El volumen se cierra con una amplia reseña bibliográfica de su obra publicada. Ilustraciones editoriales, carteles, cubiertas para colecciones de novela breve y sus colaboraciones en prensa.

Rafael Romero Calvet. Ilustraciones y cuentos de locura y muerte, es la primera monografía dedicada a uno de los dibujantes más fascinantes de la historia de la ilustración gráfica española.

Este libro imprescindible se puede comprar aquí:

sábado, 4 de noviembre de 2017

Nacionalismo o barbarie


Hola, soy un nacionalista y soy guay. Soy de izquierdas para los que queráis sentiros súper humanistas y defendáis la justicia y todo eso. Y soy de derechas para quienes estáis a favor del orden y la disciplina, la sagrada empresa y la tradición. Me da igual la ideología; lo que no sabéis es que para ser nacionalista, lo importante son dos cosas que ni habíais pensado hasta que no visteis Thor Ragnarok. Atentos.

Una: el pueblo. Para sentir que se forma parte de una comunidad, se necesita un grupo de gente con algunas características comunes. Por ejemplo, diez mil aragoneses gritando que no van a robarles el agua. Claro que lo del agua es un ejemplo malo para lo que quiero decir. Voy a poner otro: un millón de judíos yendo de aquí para allá. Les une lo de la boina pequeña, los candelabros y esas cosas de Woody Allen. Ni siquiera hace falta ser religioso.

Dos: el territorio. A veces, puedes ser cofrade sevillano o bombero vigués, monja de clausura vallisoletana o sexador de pollos murciano, pero tienes en común una cosa: estás en el trozo más grande de la Península Ibérica. O sea, te sientes español, español, español. Una forma como otra cualquiera de pertenecer a un lugar. Esta segunda opción de nacionalismo tiene dos variantes:

Dos A: has nacido en un sitio concreto. Por ejemplo, Islandia, por poner un ejemplo aislado. Entonces, eres islandés, te sientes islandés y defiendes esa isla. Patria o muerte. Tú a lo tuyo.

Dos B: vives en un lugar. Naciste a miles de kilómetros, pero da igual. Has crecido, tenido hijos y comido brevas en ese sitio, así que eres de allí. Por ejemplo, un bielorruso que lleva un montón de años en el Congo. Por muy blanco que sea, es congolés, sus hijos son congoleses y defienden las esencias congoleñas. Patria o muerte. Tú a lo tuyo, pero aclárate sobre si es el Congo independizado de los belgas o de los franceses, porque hay dos.

Resumiendo: puedes ser de un sitio y además sentirte parte integrante de ese sitio, pero es que ni siquiera hace falta el sitio, porque puedes ser de un pueblo nómada, de un estado sin nación, de una nación sin estado o todas las variantes que quieras, mientras seas patriota o nacionalista, que es lo mismo. El caso es defender algo en plan cateto. Sea un grupo de gente variada en el que no conoces a casi nadie, sea un territorio donde has caído por azar o por circunstancias objetivas que no tienen que ver nada con todas esas tonterías de la nación.

Y una vez aclarado que soy nacionalista porque yo lo valgo, vamos a lo que importa: las relaciones de poder. Los nacionalistas, cuando crecen y crecen como el kéfir, se convierten en imperialistas. Los que se quedan atrofiados, no les queda más remedio que adoptar el papel de pueblos oprimidos.

Veamos unos ejemplos. Los palestinos, por ejemplo. Están obligados al nomadismo (hay más palestinos en Jordania que en Palestina) porque los judíos han ocupado el lugar donde vivían, así, por la cara. Otro caso parecido son los kurdos, a los que zurran desde Turquía, desde Irak, desde Siria o desde donde haga falta, porque no tienen constituido un país como Dios manda, en la ONU y todo eso. Y no nos olvidemos de los cubanos, que sí tienen una isla propia, pero da la casualidad de que está al lado del país más poderoso del planeta y les somete a un bloqueo desde hace la tira de años.

Por supuesto, si tú formabas parte de un grupo humano que estaba tan tranquilo con sus rituales, sus coros y danzas, sus trajes regionales, sus deportes tradicionales y su rica gastronomía local, y llega un ejército de gente rara que canta otras cosas y quiere que te sometas a ellos contra tu voluntad, pues te agarras un cabreo y te haces más patriota de lo que eras. Así que la cosa va de que lo mejor es dejar en paz a la humanidad, pero no hay manera. Pasa en las mejores familias. En cuanto se muere un padre con un poco de dinero, los hermanos empiezan la batalla. Y así todo.

Pero no nos desviemos del tema inicial. Soy un patriota y me envuelvo en mi bandera de colorines. Me da igual que entre los míos haya desigualdades abismales, injusticias flagrantes, dolor sustituyendo al amor. Es que ni siquiera me están invadiendo, actualmente. Pero siento un sarpullido de honor, de rebeldía descerebrada, de atontamiento identitario, que me lleva a seguir las consignas de los que mandan robando, perpetuando la injusticia. Voy a llegar a la conclusión de que soy de derechas, o sea, egoísta, pero además idiota, porque defiendo la riqueza de los que me oprimen, no la mía, que no la tengo. Pero no, por eso no soy facha: resulta que los nacionalistas revolucionarios también están de acuerdo en fundar una patria nueva, basándose en sus visiones respecto al futuro paradisíaco. En cuanto se conforme el nuevo país, las masas proletarias se harán con el control de los medios de producción, y los líderes conservadores se retirarán felices para dar paso a la nueva era igualitaria.

A medida que escribo esto se me está quitando el nacionalismo, oye. A ver si vais a pensar que soy corto. Pienso que lo mejor sería coordinarse desde abajo. Asambleas de barrio con representantes en asambleas locales, con representantes en asambleas de territorio, con representantes en asambleas interterritoriales. Lo que vendría a ser una democracia en una república mundial horizontal. Pero eso es muy complicado. Voy a comerme unas zanahorias rehogadas y a ver cuándo me organizan unas elecciones. Votaré, como casi todos, al pito pito gorgorito.

Una vez oí a uno que decía que él votaba en conciencia a los partidos que defienden la igualdad y la justicia social, pero que además no se quedaba ahí y se dedicaba a mejorar las cosas desde su ámbito. Pensé en las manadas de animales, en las que existe una organización para el bien común. Hormigas, leones, elefantes, abejas… China chana, van a lo suyo, cada uno hace lo que le corresponde y les da tiempo a rascarse la barriga.

Yo, ya pacificado de nacionalismos, gano mucho en plan contemplativo. Simpatizo con los que no se rinden y reconozco que son el motor de la sociedad. Y es que quizás cada uno puede aportar algo desde su idiosincrasia para aumentar la felicidad de todos. Así es más fácil aislar a los tarados tóxicos.

Al final, me he asomado a la ventana del Universo. Veo millones de galaxias dando vueltas como polillas inútiles. Y pienso que ser un humano es muy entretenido, aunque lo hagamos todo un poco a verlas venir.

Mientras, ofrezco una lista de cosas que motivan a quienes se consideran progresistas en España y los nacionalismos se la refanfinflan, elaborada por José Luis Trasobares y publicada aquí.


-Europeísmo progresista
-Control político de la globalización
-Colaboración mundial medioambiental
-Federalismo
-Democracia
-Hermanamiento de los pueblos
-Lucha común contra las amenazas

domingo, 29 de octubre de 2017

Aki Kaurismaki, interesante rollero patatero


El más conocido director finlandés es un ateo curioso, amante del alcohol y del tabaco. Con 18 películas largas de ficción, se ha ganado su fama a base de presentar personajes en principio comunes, pero que atesoran una vida interior extraña y atrayente.

La gente de sus filmes es hierática, casi siempre bondadosa y levemente extravagante. Kaurismaki combina la crítica social con el humor seco, dando como resultado un cine totalmente personal, en el que se transparenta su idiosincrasia anticapitalista y contraria a la política antisocial de la Unión Europea y al imperialismo de los Estados Unidos. “Soy borracho, soy rocker, soy comunista”, declara el finés. Cine en apariencia frío y distante, pero con carga de profundidad. En un primer acercamiento, rollo patatero. Si se ve con atención, un diamante fino.

Según sus propias declaraciones, los dos maestros indiscutibles del cine son Luis Buñuel y Yasujiro Ozu, aunque también admira a Robert Bresson, a Víctor Erice y a Jim Jarmusch, sin olvidar a Charles Chaplin.

Fiodor Dostoyevski, el gran escritor ruso del XIX, pasó del nihilismo al ascetismo, abordando en sus obras temáticas sociales. Con su realismo psicológico, es precursor del existencialismo e influencia del surrealismo. Aki Kaurismaki, cuya trayectoria se puede describir con las similares palabras, estrena su filmografía de ficción adaptando la novela de Dostoyevski Crimen y castigo (1866). Éstas son mis fichas de sus películas:

Crimen y castigo (1983)***
Adaptación libre de la novela, situándola en el Helsinki contemporáneo. Comienza con una escena en un matadero, como El bruto (1952), de Luis Buñuel. Un hombre comete un asesinato y vemos su vida diaria posterior. El castigo, en la obra original, es la conciencia; en la película este aspecto se diluye. Cine negro en color, sin asomo de comedia.

Calamari Union (1985)*
Un grupo de tipos en el que todos se llaman Frank se pone de acuerdo para ir al otro lado de la ciudad de Helsinki, donde pretenden vivir mejor. Comedia absurda en blanco y negro sin pizca de gracia. Un truño.

Sombras en el paraíso (1986)***
Primera parte de la trilogía del proletariado. Un basurero y una dependienta se conocen en Helsinki y tienen un romance distante, raro y alucinado. Pero a la vez normal. Se ve con interés, sobre todo porque pone la lupa en la gente urbana pobre y sienta las bases del cine de Kaurismaki.

Hamlet va de negocios (1987)**
Shakespeare en nuestros días, y en blanco y negro. Hamlet es hijo de un rico empresario que muere envenenado y la trama se desarrolla más o menos como en la obra original. Con algún toque humorístico, pero totalmente prescindible.

Ariel (1988)****
Fenomenal segunda parte de la trilogía del proletariado. Un hombre se traslada del pueblo a Helsinki para buscarse la vida, pero va de tropiezo en tropiezo. Aunque conoce a una divorciada con hijo y los tres se unen en una aventura esperanzada representada en un barco con el nombre de la película.

Las manos sucias (1989)**
Adaptación televisiva de la obra de Sartre. Este drama ya había sido rodado en 1978 por Elio Petri en una serie de cuatro horas, con Marcello Mastroiani. Un intelectual comunista, trasunto de Hamlet, sale de la cárcel y rememora un antiguo asesinato. Reflexión sobre moral y política, posibilismo y activismo, rodada con desgana.

Leningrad Cowboys van a América (1989)**
Divertimento en torno a un grupo de música polka-rock creado para la ocasión. Viajan de Siberia a México, pasando por Estados Unidos. Música divertida, película ni fu ni fa.

La chica de la fábrica de cerillas (1990)***
Tercera entrega de la trilogía del proletariado. Una joven operaria de triste vida acaba tomándose la justicia por su mano. Casi muda, gélida, monótona, curiosa.

Contraté un asesino a sueldo (1990)***
Jean Pierre Léaud, el joven de Los 400 golpes, es un hombre despedido de su trabajo que contrata un asesino para que lo mate. Rodada en Londres y en inglés. “Los proletarios no tienen patria”. Entretenida.

La vida de bohemia (1992)****
Adapta en un bello blanco y negro y en francés el libro de relatos costumbristas del escritor del XIX Henri Murger. Las peripecias parisinas de un escritor, un pintor y un músico. Humana, humorística y encantadora.

Toma tu pañuelo, Tatiana (1993)***
Tranquila road movie de una hora en blanco y negro con dos finlandeses tímidos que cuando prueban una cafetera portátil conocen a una estonia y una kazaja. Sosa, pero con todos los elementos del cine de Kaurismaki: humor gélido, música variada, cotidianeidad absurda.

Leningrad Cowboys encuentran a Moisés (1994)**
Cinco años después, “el peor grupo de rock del mundo” sigue en América. Su antiguo mánager reaparece como Moisés para guiarles de vuelta a la Unión Soviética, pasando por Europa. Repleta de humor absurdo pero aburrido.

Nubes pasajeras (1996)***
Primera película de la trilogía de los perdedores. Los dos miembros de un matrimonio de mediana edad se quedan en el paro. Aunque desde entonces todo les sale mal, son nubes pasajeras. Dramática, correcta, apreciable.

Juha (1999)**
Película muda y en blanco y negro que adapta la novela de Juhani Aho de 1911 sobre una joven campesina que deja a su marido para ir a vivir en la capital. Ejercicio de estilo muy bien conseguido, pero como película un peñazo total, con banda sonora irritante, además.

Un hombre sin pasado (2002)***
Segunda parte de la trilogía de los perdedores. Un hombre pierde la memoria al recibir una paliza y vive en la pobreza. Agradable de ver, con destellos de humor y crítica social.

Luces al atardecer (2006)**
Última entrega de la trilogía de los perdedores. Un guardia de seguridad es engañado para acusarle de un robo. Tristes y aburridas desgracias.

El Havre (2011)****
Primera parte de la “trilogía” de los refugiados. Un cuento moral en francés donde todos son buenos. Un chaval negro, inmigrante ilegal, es acogido por un limpiabotas en la ciudad portuaria… que no es otro que el mismo actor y personaje escritor de la película de 1992. Deliciosa.


El otro lado de la esperanza (2017)****
Segunda (y quizás última) parte de la “trilogía” de los refugiados. Uno de ellos, sirio, llega a Helsinki. Mientras, un comercial cambia de vida montando un restaurante. Sus destinos se cruzan. Crítica y humorística, de nuevo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Unidos Podemos no es Podemos


A lo mejor es irrelevante, pero hay una identificación total en la sociedad española y en sus medios de comunicación entre Podemos y Unidos Podemos.

Podemos es un partido político fundado en 2014, nacido de la iniciativa del partido Izquierda Anticapitalista (procedente del trotskismo y el maoísmo), luego asociación Anticapitalistas, integrada en Podemos. El profesor y tertuliano televisivo Pablo Iglesias es su secretario general. De tendencia izquierdista, su ideario fluctúa entre la propaganda hueca y las reivindicaciones serias.

Unidos Podemos es una coalición conformada en 2016 por Podemos, Izquierda Unida, Equo y otros partidos minoritarios de izquierdas. En Cataluña sus equivalentes son En Comú Podem y Catalunya Sí que es Pot. En Valencia, A la Valenciana (incluye Compromís, a su vez otra coalición). En Galicia, En Marea. A nivel municipal, Zaragoza en Común, Barcelona en Comú, Ahora Madrid y otros partidos y confluencias están adheridos a Unidos Podemos.

Izquierda Unida es un movimiento político que incluye en su seno a su principal promotor en 1986, el Partido Comunista de España. En julio de 2017, el coordinador general de Izquierda Unida, el economista Alberto Garzón, manifestó respecto a Unidos Podemos: “Hay un problema político y es que es una alianza plural que no se está visibilizando tan plural como lo que es”.

Efectivamente, es así. Un ejemplo claro ha sido la reciente reunión en Zaragoza de cargos electos de Unidos Podemos para reivindicar un referéndum pactado sobre la independencia de Cataluña. La organización, nominalmente la coalición, ha resultado estar de facto a cargo del partido Podemos.

¿Cuáles son las diferencias entre Podemos y su aliado más numeroso, Izquierda Unida?

El rasgo principal de Podemos es su desmesurada ambición de crecer a toda costa, utilizando técnicas de venta de productos mercantiles, propaganda mediante eslóganes que no dicen nada, indefinición ideológica para abarcar mayores sectores de población, o seducción mediante líderes con facilidad de palabra y seguridad en los gestos, sin importar siquiera que algún candidato sea alto cargo militar. Televisión pura.

Por su parte, Izquierda Unida, desde su nacimiento, se ha caracterizado por evidenciar lo contrario de lo que reza su nombre. La división interna ha sido uno de los rasgos más característicos, así como las distintas estrategias respecto al PSOE, acercándose o alejándose de este partido. No obstante, el mensaje de izquierdismo, republicanismo y federalismo se ha mantenido. Ideología.

Podemos es un intento de reproducir la esencia confluyente de Izquierda Unida pretendiendo que no se les identifique con los comunistas. Por eso hay miembros de Podemos que reniegan del pasado, sustituyendo el lenguaje marxista por una amalgama de expresiones inocuas. El partido elude el tema de la monarquía, de las nacionalizaciones, de la OTAN, prefiere “arriba y abajo” y “transversal” a “izquierda y derecha” y preferiría reformar la Constitución a cambiarla por otra más social.

Otra cuestión que ya no marca la diferencia pero hasta hace poco sí, es la de las elecciones primarias abiertas. Podemos fue la avanzadilla en este supuesto avance democrático interno, adoptado ya por el resto. Su peligro más evidente es el abandono de la ideología, reforzando el liderazgo.

Respecto a la financiación, Podemos es más avanzado: evita los créditos bancarios y los sustituye por microcréditos de particulares. Y en cuanto a estructura teórica, IU es confederal, mientras que Podemos es vertical. Ambos modelos sufren choques con la realidad, resultando en la práctica una IU vertical y un Podemos con tensiones territoriales.

Sin olvidar que en el seno de Unidos Podemos conviven también sensibilidades nacionalistas, apátridas, socialdemócratas, municipalistas, anarquistas, animalistas, cristianas, y diversas tendencias del feminismo, del antimilitarismo, de la lucha obrera, del altermundismo y hasta del negacionismo científico.

Todo lo cual no obsta para que, a mi ecuménico entender, sea absolutamente necesaria la colaboración estrecha entre toda esa amalgama, porque es más lo que nos une que lo que nos separa. Porque mientras sigamos perdidos en la confrontación, el rodillo del Partido Popular con Ciudadanos y la colaboración necesaria del PSOE, que con sus continuas traiciones es quizás el problema mayor, se mantendrá el actual statu quo de agresión permanente a la mayoría social.


Mientras tanto, me gustaría que no se simplificara llamando Podemos a toda la izquierda, porque muchos no nos identificamos con eso.
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